Mientras transcurría la segunda jornada de corte de la ruta de acceso al complejo fronterizo San Ignacio de Loyola, camioneros paraguayos, chilenos y argentinos varados desde el fin de semana en Clorinda, reaccionaron ayer realizando un nuevo piquete, pero esta vez para interrumpir totalmente el paso, incluso a vehículos particulares y colectivos de larga distancia, lo que tornó muy tensa la situación en esta frontera
A última hora de la tarde, el presidente de la Cámara de Comercio, Pedro Ortíz, confirmó a La Mañana que habían sido convocados -junto a otros comerciantes y referentes de los fleteros -, a una urgente reunión en la Embajada argentina en Asunción, para tratar de destrabar el conflicto, que en el caso de los fleteros de Clorinda, pasa por un reclamo contra la prohibición de un organismo de control de sanidad y calidad vegetal del Paraguay, el SENAVE, que restringió la entrada de productos hortícolas desde Argentina argumentando la defensa de la producción local.
Lanchas y balsas
De allí que la cadena de operadores hortícolas de Paraguay, se plegó a la protesta de los trabajadores clorindenses, cortando el paso de lanchas e incluso la balsa, en zonas como Itá Enramada, Puerto Pabla y Sajonia, puertos habituales de desembarco de estos productos provenientes de comercios de la ciudad de Clorinda.
A todo esto, en la zona neurálgica del conflicto, los del corte de ruta admitieron no haber mantenido contacto alguno con autoridades locales, provinciales ni nacionales, que encausen el reclamo del comercio de Clorinda, que exige el levantamiento de cupos y restricciones, y en un panfleto distribuido en el piquete, ahora también exigen el levantamiento de la zona de vigilancia especial impuesta desde hace más de dos años sobre el comercio en la segunda ciudad.
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