La Policía controló a delincuentes que intentaron saqueos en supermercados de Paraná. Hubo detenidos. Desde la fuerza dijeron que la gran mayoría responde a los mandos naturales.
Lo cierto es que la Policía, que trabajó normalmente en la capital como en la gran mayoría de las ciudades, pudo contrarrestar las acciones de los delincuentes que intentaron ingresar por la fuerza en los supermercados. Por esta situación se detuvo a siete personas.
El trabajo operativo de las comisarías como del Comando Patrulla y los cuerpos especiales de la Policía evitó saqueos en las principales cadenas de almacenes de Paraná.
Tras una incentivación a cometer delitos a través de las redes sociales, hubo sectores de la población de San Agustín y de los barrios aledaños a la escuela Hogar que se organizaron para saquear los grandes comercios.
Sin embargo, las pretensiones de numerosas personas que se trasladaban a pie o en motocicletas fueron neutralizadas con postas de goma. La tensión se hizo insoportable por las corridas y los reiterados intentos para romper y robar.
Se hizo saber desde la Policía que no hubo personas lesionadas, y en la refriega se produjo la detención de siete personas que fueron acusadas de los hechos de violencia.
Párrafo aparte merece la situación de varias personas en motos y en un par de autos que armados con pistolas o revólveres efectuaron disparos hacia los policías o circunstanciales periodistas o fotógrafos que cubrían los incidentes.
El inicio
Todo se originó en Concordia, donde un grupo de policías copó la Jefatura de Policía con el fin de reclamar una urgente mejora salarial y derivó en una llamativa reacción popular que de modo sincronizado comenzó a saquear todo tipo de comercios de la Capital del citrus. La jornada del domingo a la noche y la madrugada del lunes fue de grandes desmanes y a causa de los hechos delictivos murió un joven de 24 años que ingresó a un comercio a robar.
Oficialmente se indicó que la persona falleció como consecuencia de una descarga eléctrica.
El grupo de policías rebeldes, no mayor a los 60, tuvo como rehenes a pares suyos como a autoridades policiales de la Jefatura, y tras el fragor hubo un acuartelamiento que hasta anoche no podía ser revertido, pese a las intensas negociaciones existentes desde el gobierno y la Justicia.
En medio de todo esto, el gobierno provincial informó de una importante readecuación de códigos que conforman los sueldos de los policías, que lleva a que el emolumento de un uniformado que recién ingresa a la fuerza sea de 8.500 pesos, tal como se pedían desde los sectores críticos internos.
Intenso trabajo
El director de Operaciones de la Policía, Sergio Rufiner, destacó a UNO que en Paraná “es normal la prestación de la Policía, como los servicios de coberturas en la ciudad. Esto permitió que se pudiera cubrir en tiempo y forma los intentos de saqueos en los comercios con los uniformados que se encontraban en las comisarías como en otras dependencias de la fuerza”.
Del mismo modo, el jefe departamental de Paraná, Ricardo Frank, enfatizó: “Hay un importante trabajo de los hombres y mujeres de la Policía que con todos los problemas por todos conocidos, estuvieron a disposición de las autoridades para cumplir con la tarea de custodiar a la comunidad”.
Con respecto a las tareas de control y custodia de los comercios, señaló a UNO: “Hay algunos grupos de delincuentes que quieren aprovechar la oportunidad para generar el caos en la ciudad y a esto no lo lograrán porque la tarea policial no decayó en ningún momento”.
En algunos comercios pequeños de barrio hubo daños en las estructuras y robos de mercaderías.
El miedo
UNO estuvo ayer en los intentos de saqueo en los súper de calles Galán, Pirán y Don Bosco.
Los vecinos, que miraban preocupados el ingreso de los grupos de adolescentes, hombres y mujeres provenientes de sectores humildes de la ciudad, marcaron las diferencias de los procesos que derivaron en los saqueos de 2001 en Paraná y otros puntos de la provincia, con los de la actualidad.
Alertaron de la situación social, económica y financiera del país y la provincia, en tanto que hubo severas críticas al gobierno nacional, ya que la mayoría de las personas que se vio intentando generar el caos en Paraná no tenían trabajo y reciben distintos planes sociales.
Además, hubo comerciantes que con sus familiares custodiaron con palos los almacenes o pequeños súper para evitar los posibles saqueos.
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