Buonanotte no se vuelve loco, aunque sabe que se puede ir al Besiktas turco y toca de primera: "River necesita el dinero y yo sueño con ir a una liga europea". Ortega, Gallardo y la presión.
-¿Entonces te querés ir?
-Es una pregunta difícil. Siempre digo que me gustaría quedarme en River porque es mi casa. Estoy acá desde hace nueve años. River necesita el dinero y yo sueño con hacer ese gran salto que, todos dicen, es jugar en una liga europea (NdeR: Turquía es un país euroasiático y sus equipos disputan los torneos de la Uefa). Estoy en un punto medio.
-Ya saliste campeón con River el año pasado y el torneo de Toulon te sirvió para cotizarte. ¿Pensás que éste es el momento ideal para partir?
-Obviamente, para mí sería lo mejor volver a salir campeón y ser feliz en River. Pero las cosas se dan así y estoy muy a la expectativa para ver qué pasa.
-¿Tenés miedo de que las oportunidades que tenés hoy no vuelvan a aparecer en el futuro?
-Claro, ése es el tema también. Uno tiene que analizar todo, porque los ofertas están hoy y mañana, no. Hay que ser realista y pensar en el futuro personal. Igual, si me tengo que quedar, voy a estar feliz.
-Y vas a poder jugar con Ortega y Gallardo.
-Sí, pero soy conciente de que con Ortega y Gallardo quizá no tenga lugar en el equipo titular. Habiendo jugadores tan importantes como ellos, no me va a ser fácil jugar. Aunque si me toca quedarme, lo voy a hacer contento y trataré de pelear un puesto.
-¿En serio pensás que serías suplente?
-Y, hay que ver lo que quiera hacer Pipo con el esquema del equipo. Pero sería muy loco decir "voy a jugar" teniendo dos grandes, dos ídolos, adelante.
-¿Por qué tenés dudas? ¿Ya hablaste algo del tema con Pipo?
-No, pero Pipo es muy abierto, te dice las cosas como son. Si tengo que jugar, me dirá por qué. Y si no, lo voy a aceptar. Lo que sé es que por la experiencia que tienen Ortega y Gallardo, yo no podría sacarles el puesto. No por tirarme a menos sino que es la realidad. Además, ellos son dos ídolos de River. Y son de esa clase de jugadores que ya no hay más.
-Sin embargo, Gallardo dice que vos y Mauro Díaz ya demostraron que pueden jugar en River a pesar de la edad.
-Sí, pero lo que pasa es que en River no sirve de nada lo que hiciste anteriormente. Tenés que demostrar en cada partido, en cada entrenamiento. Siempre tenés que dar el máximo.
-¿El clima que se vivió este último tiempo en el club te agotó un poco?
-Lo más feo cuando los resultados no se dan es que la gente insulta... Está en todo su derecho, porque paga la entrada para ver ganar a River y nosotros dejamos todo para hacerlo, pero no se nos da. Yo llego a mi casa y no tengo ganas de hablar con nadie, no es que salgo de joda o la paso riéndome o disfrutando a pesar del mal momento. Mi papá siempre me dice que si dejo todo en la cancha no tengo por qué sentirme mal. Lo que pasa es que soy así, soy muy exigente conmigo. Me presiono mucho y tal vez eso me juega en contra.
-¿Jugaste más cómodo en la Selección?
-No, jugué por la derecha como lo hago acá con Pipo. A lo mejor llegué más al gol porque jugábamos con un solo delantero y yo pisaba más el área, pero tuve la misma responsabilidad. Fue muy lindo haber estado ahí, un desafío importante, aunque me quedé con las ganas de jugar la final. En lo personal me sirvió en lo futbolístico y también para que me vean un poco más afuera. -¿Por qué rendiste mejor que en River?
-Me da bronca no poder demostrar acá lo que hice en la Selección. Pero no sé por qué fue así. Si lo supiera, lo pondría en práctica para hacer todos los partidos un gol y salir campeón con River...
-En River o... ¿El próximo torneo te imaginás acá o en el exterior?
-Estoy muy tranquilo. Espero la definición con muchísima calma.
-Si te dan a elegir, ¿qué destino preferís?
-Uno siempre quiere estar en España o Italia, los países más competitivos. Pero hay que ver qué pasa en Turquía, Portugal o Grecia. No cierro ninguna puerta. Y si tengo que quedarme, voy a estar feliz.
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