Desde hace seis años la Mesa Socioambiental de Chivilcoy se ocupa del tema de la contaminación del agua.
Mauricio De Marzi, docente de la Universidad Nacional de Luján e investigador del CONICET, es integrante de la Mesa Socioambiental de Chivilcoy y fue uno de los participantes de la reunión que se llevó a cabo el martes en la Asociación Arco Iris, en el marco de la preocupación que varias instituciones y vecinos expresan en relación a la calidad del agua.
Tras el encuentro, en una entrevista con LA RAZÓN, expresó que, como balance, "fue una reunión muy positiva por la participación de vecinos y agrupaciones políticas lo que le da mucha fuerza al reclamo. Con el tiempo, la sociedad en su conjunto ha tomado conciencia, lo que nos da una perspectiva que, por lo menos, se pueda buscar una solución”.
Entre las acciones a desarrollar, afirmó que, en primer lugar, será necesario "trazar una hoja de ruta” para buscar respuestas en la empresa ABSA: "Como Mesa Socioambiental, y antes de forma individual, llevamos a cabo varias acciones de estudios, análisis, reclamos. No de manera aislada, pero no teníamos respuestas”.
"De esta manera, empezamos a pensar en seguir ciertos pasos y, si no conseguimos respuestas, pensar en cómo seguiremos avanzando en pos de conseguir un objetivo para que la calidad del agua de Chivilcoy sea la que merece”.
En este sentido, manifestó que lo normal es que la empresa tarde o directamente no de respuestas ante un reclamo como este. "Realmente, ABSA no ha dado respuestas. Es un problema conocido en toda la región no sólo en Chivilcoy. Se han hecho presentaciones al Defensor del Pueblo, se han pedido audiencias, pero siempre todo ha quedado en la nada. Ojalá que este sea el comienzo de un camino que encuentre respuestas finalmente”.
Otro tema que se evaluó en la reunión es la necesidad que se hagan muestras del agua y que sean de manera regular. "En primer lugar, el arsénico no es el único problema del agua que tomamos en Chivilcoy, además hay contenido de nitritos y nitratos. Al menos esos tres elementos son problemáticos para la salud”.
"Muchas veces los niveles van fluctuando, uno puede tener una muestra muy mala o muy buena, de acuerdo al momento en que se lo tomó. Para tener un panorama real, hay que hacer un seguimiento de diferentes puntos de la ciudad y pozos a lo largo del tiempo”.
El investigador del CONICET expresó que que es necesario establecer un plan que sea sistemático para sacar las conclusiones más cercanas a la realidad. "Todo esto tiene un costo económico, ojalá podamos canalizarlo por algunos entes estatales. Pero las tecnologías son de desarrollo nacional, los investigadores son técnicos que trabajan para el estado nacional como los del INTI. Puede haber un costo de obra, como una planta depuradora o un sistema de cañerías, pero la tecnología la tenemos en nuestro país, no hay que recurrir ni a una empresa privada ni al exterior”.
"Tenemos el problema y la solución en nuestro país, falta tomar la decisión política para solucionarlo”, concluyó.
Comentá la nota