El presidente de la Cámara de Diputados bonaerense se sienta mano a mano con La Tecla y, como siempre, habla de todo lo que se le pregunta. A continuación, el año legislativo que se fue y el que vendrá, la derrota de octubre, el PJ, Massa y mucho más
El hombre de Ituzaingó recibe a La Tecla en su despacho. Plantea la necesidad de abrir un debate profundo sobre la distribución de las fuerzas de seguridad que involucre a la Nación y las provincias. También trata de sediciosos a quienes elevan la espiral de la inflación con aumentos desmedidos, y afirma que es “una falta de respeto” hablar hoy de candidaturas para 2015.
-¿Qué balance hace del año legislativo que se termina?
-Como presidente de la cámara no puedo hablar de un año positivo o negativo. Creo que ha sido un año de trabajo, y eso es importante. Los legisladores han llevado adelante una serie de iniciativas que fueron bien ponderadas por la sociedad. Entre ellas, la ley de Hábitat, Policía Judicial, Juicio por Jurado, la nueva ley de Adopción. Son todas leyes que tienen que ver con acercarle derechos a la gente. Además, siguió avanzando la descentralización de la Justicia; hay nuevas fiscalías, nuevas defensorías y jueces de garantías en distintas zonas. Hay que destacar a una serie de institutos que han trabajado en ese sentido, como el Instituto de Organización Popular y el Observatorio Social y Legislativo.Y se prevé para el año que va a comenzar la participación de la Comisión de Violentología. También, en lo que hace al trabajo de la cámara para afuera, van a crearse institutos relacionados con la violencia, el narcotráfico y lo social.
-Teniendo en cuenta que fue un año electoral, ¿hubiese preferido que se sesionara un poco más?
-Hubiese preferido sesionar más veces, pero hay que mostrarle a la gente que el diputado no solamente trabaja en la banca; también lo hace en las ciudades, como sucedió con las jornadas sobre Trata de personas, ley de Adopción y Violencia familiar. Y esto es muy bueno, porque, como dirigente del Conurbano, puedo decir que mucha gente no tiene la información precisa de lo que pasa acá, en La Plata. Es importante que los legisladores vayan a sus ciudades, a sus secciones, a mostrar su tarea.
-Muchas veces los intendentes se quejan justamente de eso, de que los legisladores sólo se mueven en la ciudad a la que
pertenecen y no en el resto de la sección...
-El diputado de la provincia de Buenos Aires tiene una injerencia nacional, provincial, seccional y distrital. Yo también podría decir que los intendentes se dedican mucho a su propio distrito y tal vez descuidan lo que es la estrategia de la provincia de Bue-nos Aires, que es fundamental para que ellos puedan tener los recursos y las obras que se necesitan. Cuando planteo que hay que mostrar, también hablo de los recursos, de las becas, de los subsidios; y eso se da y se entrega en el terruño que uno conoce. Está bueno que el diputado al que la gente le dio la confianza para ocupar el lugar que ocupa, reconozca las necesidades existentes y trabaje por ellas.
-¿Esperaba este actual escenario legislativo antes de las elecciones?
-Yo sabía que la gente iba a acompañar de alguna manera el trabajo que se hacía en la provincia de Buenos Aires, y fundamentalmente desde la Cámara de Diputados. La lista de los diputados provinciales fue la única que le ganó en votos al Frente Renovador. De hecho, teníamos 37 diputados y hoy somos 43. La realidad es que el pueblo de la Provincia ha puesto de nuevo al FpV como primera minoría, y esta vez con más diputados. Entre otras cosas, para llevar adelante las políticas del gobierno provincial, pero también para ser garantes y acompañar las políticas del Gobierno nacional.
-Luego de la designación de Navarro como presidente de bloque, dentro del FpV hubo algunos grupos que mostraron su descontento, incluso faltaron a una sesión y llegaron tarde a otra. ¿Qué opinión le merece esta situación?
-En un cuerpo colegiado siempre hay opiniones disímiles. Por ejemplo, yo soy el titular de la cámara, primero por decisión de la Presidenta, y después porque mis pares me eligieron, pero calculo que debe haber, más allá de mí, 91 diputados con expectativas de ser presidente. Y en el bloque también debe haber muchos con expectativas de encabezarlo. Lo que queríamos nosotros es que se tratara de una decisión de la Presidenta, con el acuerdo del gobernador Scioli. Este no es cualquier bloque, éste es el bloque del FpV de la provincia de Buenos Aires, que tiene un correlato directo con el Gobierno nacional; por ende, para nosotros era sumamente importante la opinión de la Presidenta. Por supuesto que hubo distintos grupos o sectores que, con toda lógica, tuvieron expectativas de liderar, pero hay que destacar que después de la decisión de Cristina se fueron acomodando. Podrán haber ido un poco más tarde o más temprano, pero en la sesión estaban todos los integrantes de la bancada.
-¿Van a estar todos adentro, entonces?
-Por supuesto. En el FpV somos 43 diputados, y podemos llegar a ser más; estoy seguro de que no vamos a ser menos.
-¿De dónde pueden llegar esos más?
-(Risas) La cámara es muy grande, uno nunca sabe dónde puede haber divergencias o coincidencias.
-El Frente Renovador ha mostrado una actitud más confrontativa en los últimos tiempos acerca de algunos proyectos en particular. ¿Creé que los consensos van a ser más complicados que hasta ahora?
-Yo he estado en una cámara en la que teníamos los dos tercios, conduje otra cámara con mayoría simple, y en los últimos años ni siquiera teníamos mayoría. Siempre hemos buscado la forma de lograr los consensos, sin dejar de lado nuestras convicciones. Conseguir los consensos y perder el espíritu de las leyes, no tiene sentido. Acá no se trata de hacer cualquier cosa por la unanimidad o un número de mayoría; uno tiene que convencer al otro, no vencerlo. La idea es convencer a la otra parte de que uno está en lo correcto. Por supuesto que se pueden hacer modificaciones, siempre para mejora de la ley, nunca para dejar de lado su espíritu. Creo que vamos a encontrar el camino, tanto con el Frente Renovador como con el FAP, el denarvaísmo y la UCR. No hay que dramatizar, al contrario, creo que de la diversidad surgen cosas buenas.
-Respecto de los vaivenes que tuvo la aprobación del presupuesto, ¿qué análisis hace de la manera en que se terminó resolviendo el tema?
-El presupuesto es una presunción que uno tiene de las necesidades que va a tener este gobierno para el año próximo, y lógicamente que cuando llega a esta cámara se dan a conocer las distintas visiones. Uno va acordando de acuerdo a las posibilidades que tiene, con relación a las mayorías y a las minorías. Siempre y cuando no se pierda el espíritu, hay que tener en cuenta al resto de las voces. El massismo ya tenía dos tercios en el Senado, y desde esa posición fue que se plantó. Y desde esa posición nosotros también dimos el debate de por qué se necesitaba lo que se necesitaba en salud pública, seguridad y obra pública. También por qué esta provincia necesitaba el financiamiento. Después, por supuesto, los diferentes sectores políticos pueden ir marcando la opinión que tienen. Eso sí, uno puede marcar de afuera, pero el que tiene la realidad y la necesidad de los números es el gobernador Scioli.
-Hoy algún ministro se lamentaba por no contar con el 18 por ciento del impuesto Inmobiliario.
-Puede ser. Pero a ese 18 por ciento por ahí no hace falta tenerlo hoy, en una de ésas hace falta el año que viene. Tampoco está bueno sacarle el 18 por ciento del Inmobiliario al sector del campo y volver a recargar al sector urbano. Me parece que en este sentido se actuó con lógica. El impuesto, tal como lo indica la palabra, es algo que se impone, y al imponerlo, los dirigentes tenemos que hacer un análisis de las necesidades del gobierno, pero también de las necesidades de la gente. En este momento, y con esta espiral de precios que se venía dando, no era lo mejor recargar a la gente con un 18 por ciento del impuesto Inmobiliario, que además iba a impactar en las tasas municipales; lo mejor era postergarlo.
-¿Este acuerdo al que se llegó con el massismo era la única manera de tener presupuesto?
-Otra alternativa era no tener el endeudamiento, y eso desequilibraría cualquier tipo de presupuesto. No tener un endeudamiento significaba además que la deuda que el gobierno provincial tiene con Nación, en caso de que fuera reclamada, también iba a impactar fuertemente en el presupuesto de la Nación. El endeudamiento de la provincia de Buenos Aires tenía que ver con un plano de inversión, tenía que ver con letras, pero también tenía que ver con la cancelación de programas de financiamiento a las provincias. Sabemos que la política salarial se va a charlar en paritarias, pero ya hay un presupuesto que está respaldando toda una gestión. Imagínense la irresponsabilidad que hubiese sido no contar con un presupuesto ante esta situación.
-¿Hay margen para alguna reforma política en 2014, que no es un año de elecciones?
-Creo que más que hablar de reforma política tenemos que seguir hablando de qué manera podemos solucionar los problemas de la gente. Hay asignaturas pendientes. El tema de la seguridad es una, y la espiral de precios que golpea fuertemente es otra. Tenemos que ir al fondo, legislar en función de esto; porque se es sedicioso cuando en vez de defender a la población uno se levanta contra las propias autoridades, pero también es sedicioso remarcar precios hasta llevar a ciertos sectores de la población a la pobreza. Eso también es sedición. Tenemos que trabajar para que esto no ocurra.
-¿Desde la Legislatura se va a proponer algo respecto del Fondo del Conurbano o la Coparticipación?
-Lo que estamos haciendo es trabajar con los intendentes. Queremos que se cumpla con las premisas que se plantean en el presupuesto, con la asignación a cada una de las partidas que tienen que ver con la obra pública. Y vamos a plantear el tema de que se ejecuten cada una de esas partidas y lleguen a los municipios. Es un monitoreo que vamos a hacer en conjunto con el gobierno provincial y los gobiernos municipales. Nosotros hacemos una ley y después mandamos a nuestro Observatorio Social y Legislativo a que verifique cómo impacta la misma. También es lógico que si votamos un presupuesto podamos ir viendo de qué manera se cumple ese presupuesto.
-¿Qué análisis hace de la ya largada carrera para 2015, con Scioli, Massa, Capitanich, Cobos?
-Hay tanta problemática por resolver, que hablar de una candidatura para dentro de dos años es muy apresurado. Quien se plantee esto, o pierda horas de trabajo tratando de llevar adelante una candidatura, se equivoca, y la gente lo va a penalizar, sea quien sea y de la fuerza política que sea. Es una falta de respeto hablar de candidaturas a dos años de una elección. Las aspiraciones las pueden tener absolutamente todos, y es legítimo y bueno que sea así, pero me parece que debe ser todo en su medida y armoniosamente. Hoy, cualquier intendente, gobernador o diputado se debería poner rojo si hablara de una candidatura a presidente de la República.
-Pero las aspiraciones están bien…
-Que tengan aspiraciones es lógico, todo político tiene aspiraciones.
-¿Usted las tiene?
-¿Si yo tengo aspiraciones de ser presidente de la República? No, no.
-¿Y de ser Gobernador?
-La verdad, a lo único que aspiro es a poder llevar adelante bien esta Cámara de Diputados. Reitero: cualquiera que hable hoy de una candidatura se tiene que poner colorado.

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