Tendencia en alza: comida para vegetarianos y veganos

Tendencia en alza: comida para vegetarianos y veganos

Estos consumidores tienen hasta en los restoranes con cartas clásicas una lista con platos específicos para ellos. Ser saludable sigue estando de moda y comer verduras ya ha pasado a ser algo así como un mandato social.

Ser saludables está de moda y comer verduras y evitar las carnes se impuso como un mandato social. Existe actualmente una preocupación generalizada sobre el cuidado del cuerpo y los alimentos que ingerimos que se refleja directamente en la forma en que se organiza el mercado. El cambio en el gusto de los mendocinos, influenciados por esta tendencia, hizo crecer el número de restoranes con comida para vegetarianos y veganos, e incorporó en el resto una carta exclusiva con estas recetas.

En términos muy generales, es vegetariano quien practica un régimen alimenticio basado en el consumo de productos vegetales, con exclusión de la ingesta de carne. Mientras que el veganismo consiste en la supresión de alimentos o productos de origen animal, ya que rechaza que éstos seres sean tratados como una mercancía. Ambas corrientes argumentan que la dieta basada en grasa y proteína animal es perjudicial para la salud y consecuencia directa de las principales enfermedades asociadas a la vejez.

En la provincia, si bien no existen estadísticas que lo confirmen, el crecimiento de los veganos y vegetarianos podría deducirse de la cuantiosa apertura de sitios de comida que se dedican a ofrecer una carta con recetas basadas en la exaltación de lo natural y orgánico. Estas casas complementan sus servicios asociando su diseño y ornamentación con la filosofía de la “nueva era”, es decir, un agregado de creencias y prácticas relacionadas con la exploración espiritual, la medicina holística y el misticismo, entre otras cosas.

Asimismo, crecen los talleres de alimentación consciente, la importancia de consultas con nutricionistas, la necesidad de conocer la procedencia de lo que se consume y cómo se produce. Los grupos virtuales de intercambio de recetas y los consejos y puntos de encuentro se multiplican en las redes sociales. La publicidad hace un importante aporte en este contexto reuniendo, a través de imágenes, la idea de que es imposible alcanzar la felicidad sin desintoxicarse de alimentos pesados para el estómago.

Datos oficiales

Desde la Dirección de Comercio e Inspección General de la Municipalidad de Capital, una de las zonas donde más negocios con estas características se impusieron durante los últimos años, confirmaron que la apertura de estos locales en el rubro aumentó. “No identificamos por especialidad las habilitaciones gastronómicas, pero por mi experiencia y el contacto permanente que tengo con los comercios, podría asegurar que se abrieron muchos restoranes vegetarianos”, dijo el director Oscar Giuberti.

“Un dato a tener en cuenta es que muchos lugares de comidas tradicionales incorporaron un carta específica para vegetarianos o veganos. El fin es atraer a esta fracción del mercado y diversificar su oferta pensando también en los turistas. Además se empiezan a incorporar comidas exclusivas para celíacos sin que sea una obligación de Estado. Es como si se adelantaran por necesidad de posicionarse a la expansión de derechos que lentamente queremos ir incorporando por ley”, aseguraron desde la Comuna.

La apreciación que comparte el director de Comercio es evidente con sólo recorrer las principales calles del circuito céntrico. Una veintena de locales abren diariamente sus puertas, principalmente a la hora del almuerzo, y funcionan muy bien a juzgar por las mesas ocupadas y las colas de gente que aguarda para ser atendida. Y es que muchos de los que eligen comer en esos lugares trabajan horario corrido en el centro y aprovechan los minutos de descanso para consumir algo liviano.

La opción de comida rápida para el menú de todos los días quedó enterrada, ya que afecta el rendimiento, engorda, es siempre la misma y a la larga termina saliendo hasta más cara que la que ofrece los restoranes verdes. En estos últimos, la carta es muy variada y la comida, más elaborada. Cualquiera de los platos que se exhiben demanda mucho tiempo de realización y conocimiento, por eso algunos solteros aprovechan para almorzar en estos sitios lo que no se les ocurriría o sabrían hacer en sus casas.

Nutritiva, pero con un toque exótico

Mario Reginatto (75) es dueño de El vegetariano de Bibi, sobre calle San Juan. Este hombre que asume haber pasado ya 25 años sin comer carne explicó que esta tendencia antes era imposible de creer. “Que una casa de comidas vegetariana funcionara era algo impensado hace un tiempo, cuando todo giraba en torno a la carne. La gente sólo quería comer un buen churrasco o asado acompañado por una ensalada, pero que el plato fuerte fueran verduras era imposible”, dijo.

“Creo que esto que está pasando, sobre todo entre los jóvenes, tiene que ver con un gran cambio de conciencia. La mentalidad de la gente es distinta y, a mi parecer, evoluciona hacia cosas mucho mejores, porque el alimento que le damos al cuerpo es muy importante, es fundamental para la salud, las relaciones, el estado de ánimo. Diría que todo gira en torno a lo que comemos y hoy existe esa preocupación y se le da el lugar que necesita”, explicó Reginatto después de asegurar que conserva una clientela diaria fija.

Yanina Osores (24), encargada del Govinda ubicado en calle Colón, comentó que este restorán es lacto vegetariano, con opciones veganas. “Si bien ofrecemos un sistema de autoservicio donde la gente se sirve a su gusto lo que quiere y luego pasa por la caja, nos eligen por el estilo de comida. Nosotros tenemos costumbres basadas en la India. Tenemos comidas nutritivas y de calidad, sazonadas con condimentos exóticos que le dan un sabor especial”, describió.

“La carne es remplazada y tratamos de mantener un clima fuera de todo estrés a través de la música y los olores, que son dos aspectos que cuidamos mucho en el local para que los que ingresan sientan que están viviendo una buena experiencia”, explicó. Osares también contó que muchos se sienten a gusto porque pueden encontrar en un mismo lugar productos dietéticos y hasta alimentos veganos para las mascotas. “Comer sano no es más caro. Lo que falta para comer bien es información”, señaló.

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