Se tenían bronca y lo mató de un balazo en el corazón

El supuesto autor se entregó. La causa tiene un trasfondo narco.

El crimen de Alexander Amigo ocurrió ayer de madrugada y, para las autoridades, ya está prácticamente esclarecido. Los dos presuntos agresores fueron detenidos y el arma homicida, recuperada. Aunque, en lo profundo, hay una ventana vinculada a la actividad narco en el oeste.

Amigo tenía 23 años y estaba enfrentado a la familia de los hermanos Concha, que tras una pelea lo habrían ejecutado ayer, en el paredón que da al playón de la Escuela Primaria 150 del barrio Islas Malvinas.

A pesar de las diferencias, los jóvenes solían compartir cada tanto algún cumpleaños: en el barrio Islas Malvinas todos se conocen.

La barriada ofrece una geografía irregular propia de la zona de meseta, con calles de tierra estrechas, subidas o bajadas pronunciadas y serpenteantes. Algún que otro árbol, que le supo ganar la lucha al desierto y todavía se sostiene con dignidad, se destaca ante una constante de viviendas precarias.

En ese barrio se criaron Alexander, y también sus agresores, Walter, de 21 años, y Emiliano de 19. Hace apenas dos semanas habían compartido un cumpleaños sin que nada ocurriera. Pero cada tanto algo pasaba: “Se desconocían por el alcohol y peleaban”, reconoció Catherin Amigo, hermana de la víctima (ver recuadro).

La madrugada del jueves, a eso de las tres, los Concha pasaron en moto por el paredón de la escuela, donde se solía juntar Alexander con sus amigos a tomar y charlar. Y la bronca saltó.

“Estaban alcoholizados y se picudearon, por lo que los hermanitos estos fueron a buscar un arma y volvieron”, confió una fuente vinculada a la investigación.

“Walter saltó de la moto y empezó a pelear con Alexander y, como lo estaban acomodando, quiso sacar su arma, pero se le cayó. Ahí aparecieron los amigos de Alexander para tratar de agarrar el arma, pero la recuperó Emiliano y tiró dos veces. Uno de los disparos mató a Alexander”, contó el informante. Amigo fue auxiliado por su pareja, con quien tenía dos hijos -de uno y de dos años y medio-, que lo llevó en el auto hasta el hospital Bouquet Roldán.

“Mi hermano se le murió en los brazos a mi cuñada. La miró, suspiró y se fue. Entró al hospital muerto”, contó, con la voz entrecortada, la hermana de Alexander.

En veloz represalia, los amigos de la víctima fueron hasta la casa de los agresores, a la vuelta, y le rompieron los vidrios a piedrazos.

“Walter fue a las 5 a la Comisaría 3ª a denunciar que le habían roto la casa, pero la Policía ya tenía el dato de que estaba vinculado al crimen, y por eso quedó detenido”, detalló la fuente. Por su parte, Emiliano se refugió en principio en la casa de su abuela -en Sargento Vidal al 700- y se entregó recién a mediodía ante el fiscal de Delitos Violentos, Maximiliano Breide Obeid, que hoy le formulará cargos por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

No se sabe si le dictarán la prisión preventiva porque, como se entregó voluntariamente y se puso a derecho, probablemente pueda cursar el proceso en libertad.

Su hermano Walter, si bien quedó vinculado al caso, quedó libre. Ayer, la familia Concha dejó el barrio por temor a nuevos ataques.

Anoche velaban a Alexander en un clima de tensión y bronca.

Investigación

La pista narco

Una jefa narco de Cordón Colón fue quien proveyó el arma a los hermanos que pelearon y mataron a Alexander Amigo de un tiro en el corazón.

Los hermanos Concha están asociados a una banda de pibes que opera una mujer de 32 años con residencia en el barrio Cordón Colón y que les provee droga a cambio de distribución.

La madrugada de ayer, tras el primer enfrentamiento con Alexander Amigo, “los pibes fueron hasta la casa de la jefa narco y le pidieron que le habilitaran un chumbo”, confió un investigador.

La mujer les dio el revólver con tres balas, dos se dispararon en el lugar -una mató a Alexander- y la tercera quedó en el tambor.

Una vieja rivalidad

“Que se saquen la bronca”

La bronca entre Alexander Amigo y los hermanos Concha viene de hace cinco años, cuando sus padres los habilitaron a pelearse a golpes delante a ellos.

Catherin Amigo, hermana de la víctima, confió a LM Neuquén: “Mi hermano se había peleado con uno de los Concha, y el padre del pibe lo trajo hasta casa y hablaron con mi viejo. Así que les dijeron que se sacaran la bronca de una y la cortaran con las peleas. Y se trenzaron. Después de eso, todos creímos que todo había quedado bien, pero no”, contó la joven.

“Los Concha viven a la vuelta de casa y siempre estuvieron con grupos de amigos distintos, pero cuando se juntaban en algún cumpleaños por ahí se desconocían por el alcohol y peleaban”, reveló la joven.

La chica agregó: “Los pibes estos (por los Concha) están vinculados a una bandita de droga”. El dato fue confirmado por fuentes judiciales y policiales, que descartaron que el incidente haya sido por cuestiones territoriales.

El padre entregó el arma homicida

NEUQUÉN

En medio de las pesquisas para dar con el arma homicida, personal de la brigada de la Comisaría Tercera logró obtener el dato de boca del padre de los hermanos Concha.

“La pistola me la dieron los chicos y la fui a tirar al basurero”, dijo Concha a los investigadores que fueron hasta el lugar.

Se trata del basurero que está por calle Atahualpa Yupanqui al fondo al pie de la meseta. El arma fue puesta dentro de una bolsa de nailon verde y arroja sobre el paredón de contención aluvional. El padre del detenido acompañó a la Policía al lugar y mostró la ubicación exacta del arma.

Un perito de Criminalística se encargó de retirar el arma en un escenario donde sobraban los perros.

Se trata de un revólver calibre 22 sin numeración visible, por lo que está limada. La empuñadura del arma tenía cinta aisladora negra y en el tambor, de 8 alvéolos, solo quedaba un proyectil.

A 80 metros de donde fue encontrada el arma, unos niños jugaban a la pelota y se metían en la pileta para amenguar el calor desértico de la meseta neuquina.

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