Tenía a su hijo con muerte cerebral, quiso donar los órganos y no pudo

Tenía a su hijo con muerte cerebral, quiso donar los órganos y no pudo
El padre de un chico de 13 años con muerte cerebral esperó 37 horas la llegada del Cucaiba. El menor falleció en el Materno Infantil sin ser operado.
Marcelo Vellaz, papá de Franco, recibió el miércoles a la tarde la peor noticia que puede llegar a escuchar un padre: su hijo de 13 años, internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, tenía muerte cerebral y su estado era irreversible. Ante la noticia, el hombre asintió, lloró en silencio algunos minutos y decidió donar los órganos. Sin saberlo, así empezaba a vivir un nuevo calvario.

Frente la determinación del padre del menor, los médicos del Hiemi iniciaron los trámites correspondientes para este tipo de casos: corroboraron que los órganos estaban en condiciones y avisaron a los responsables del Centro Único de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (Cucaiba) que debían realizar la intervención cuanto antes. Pero, aunque parezca increíble, jamás llegaron y el niño falleció 37 horas después sin haber sido operado.

Vellaz siente dolor, bronca, indignación y necesita una explicación. “Mi hijo no tenía ninguna chance de vivir y por eso pensé que lo mejor era ayudar a otros chicos que lo necesitan. Con los órganos de Franco se podía salvar la vida de siete chicos, pero estos ineptos no hicieron nada”, dijo este domingo a 0223.

Esta situación también dejó al descubierto otra grave falencia: el Materno Infantil, uno de los hospitales de alta complejidad más importantes de la Provincia, no cuenta con una sede del Cucaiba, ni siquiera con una oficina pequeña que se ocupe de llevar adelante esos trámites.

“Pensé que era una manera de que mi hijo siguiera viviendo, corriendo y jugando en los hijos de otros que deben estar pasando tanto dolor como nosotros, pero la burocracia lo impidió una vez más”, cuestionó.

En ese contexto, Marcelo exigió que las autoridades del Cucaiba se hagan responsables de lo ocurrido y, si es necesario, den un paso al costado. “Esta gente, tan inepta, no debe poder decidir sobre la vida de las personas”, aseveró.

Según cifras del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), en todo el país hay 7484 pacientes en lista espera, de los cuales 4612 son de la provincia de Buenos Aires.

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