Un fuerte temporal de viento y lluvia afectó el domingo a Puerto Madryn. Fue pasadas las 18, cuando la caída de 20 milímetros de agua en poco menos de 30 minutos puso fin al día de playa, pero además generó inundaciones y dejó calles anegadas.
El grupo fue trasladado al Centro Comunitario Quemú, desde donde, después de haber recibido alimentación y abrigo, las familias fueron llevadas nuevamente a sus hogares, que debieron ser reacondicionados dada su precariedad.
Defensa Civil, en tanto, debió atender varios pedidos de asistencia siendo de nylon la mayor demanda para cubrir precarios techos.
Mientras, en el centro madrynense también se acumuló agua suficiente para superar los niveles de los cordones cuneta e ingresar a los comercios, ya que la costanera quedó totalmente anegada producto del agua que escurría de los sectores altos.
Además, los nuevos barrios de la zona norte de la ciudad como La Lomita, Nueva Esperanza y Nuevo Chubut padecieron las consecuencias más severas con las precipitaciones.
El intendente Ricardo Sastre expuso ayer que la situación estaba prevista desde el viernes, fecha en que se conformó un equipo específico para prevenir contingencias sobre la base del alerta meteorológico.
Sastre explicó que entre las tareas primordiales se realizó el destape y limpieza de las bocas de tormenta, pluviales y la “zanja de guardia”. Subrayó que “si no hubieran estado acorde, hubiera sido un desastre”.
Fueron exactamente 19,8 los milímetros caídos en menos de media hora, por lo que los sistemas pluviales no alcanzaron a evacuar tamaña cantidad de agua.
Por otro lado, de acuerdo a los partes oficiales de prensa, en el transcurso de las próximas 48 horas quedarían recuperadas todas las calles de la ciudad.
Los trabajos de recomposición de la trama vial comenzaron a primera hora de ayer, con 12 equipos y cerca de 100 empleados municipales abocados a la recuperación de calles y accesos.
CONSECUENCIAS
Las precipitaciones y sus consecuencias en Puerto Madryn traen a Comodoro Rivadavia el recuerdo de la última gran tormenta del 14 de enero pasado, donde pese a haberse registrado precipitaciones de menor caudal -alrededor de 9 milímetros-, sus consecuencias fueron mayores, al punto de que a 20 días de las lluvias, continuaban los trabajos viales en los sectores más afectados, como el barrio Mosconi.
El servicio meteorológico nacional dio cuenta concreta de la caída de 9 milímetros entre las 21:30 del lunes 14 y la 1:30 del martes 15, suficientes para que en algunos sectores el agua acumulada llegara hasta los parabrisas de los autos, o escalara más de un metro en el interior de las viviendas.

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