Temporada alta de turismo y el trato al consumidor

“Hola, te hago una consultita, ALGUIEN CONTROLA EN SAN LUIS LO QUE COBRAN LAS CABAÑAS Y CASAS EN ZONA DE LAS SERRANIAS??. Es una barbaridad lo que cobran, mas caro que una casa en la costa y hasta mas caro que en Brasil, ASI QUIEREN ATRAER EL TURISMO??. Se puede hacer algo con eso??”

La consulta, me llego vía la red social Facebook (www.facebook.com/jorge Olguin), y es una inquietud que se reitera temporada tras temporada.

Entonces, se me hizo presente una campaña promovida por la provincia, bajo el slogan “La primera impresión es lo que cuenta”. Me preguntaba, que impresión tienen aquellos que practican el turismo interno, o aquellos que eligen nuestra provincia para vacacionar, que no son pocos, al decir del propio Ministro de Turismo, de las Culturas y Deportes, Leonardo Agnesi, quien manifestó días pasados que la temporada 2011 “presenta una leve mejoría” en relación al año 2010, por cuanto el nivel de reservas en la plaza hotelera alcanza para el corriente mes al 70 % y para febrero al 50 % del total de las 19.500 existentes en San Luis.-

Sobreprecio, falta de exhibición de tarifas, y ofertas no coincidentes con la realidad

Que una gaseosa de 2,25 lts, que en las grandes cadenas de súper e híper esta a $ 7,20, y en el pequeño comercio de la ciudad llega a los $ 9,00, se venda entre $ 13,00 y $ 15,00 (incluso mas) en algunos comercios de zonas turísticas, nos coloca en el interrogante de si en esa campaña que dice que “el turismo nos beneficia a todos”, los consumidores estamos incluidos. No pareciera.

El alquiler de casas, es otro ítem que despierta críticas. La consumidora que realizaba la consulta, agregaba en su mensaje: “…no puede ser que una casa para 5 personas sin pileta sin servicio de cama te cobre $350 o $300 por día, ojala que algún día entren en razón los que viven de esto..”. Algunos proveedores de bienes y servicios quieren “hacerse la América”, logrando importantes utilidades, pero a costa de poner precios y abonos finales al consumidor que son un abuso, y generan malestar en los turistas. No es la única queja que se manifiesta. También el hecho de que algunos proveedores de servicios no exhiben los precios, sumado a la disociación que a veces encuentran quienes vía web realizan sus reservas, y cuando llegan a destino, comprueban que los servicios que les ofrecieron, distan bastante del que efectivamente se le brinda.

Que nos beneficie a todos: Incluidos los turistas consumidores

Para que nadie se confunda, esta claro que los emprendedores que son protagonistas de la temporada turística quieren ganar plata. Es totalmente legítimo que así sea. No pretendemos lo contrario. Sabemos que la actividad turística genera movimientos importantes en la económica, y fuentes de trabajo. Ahora. También es cierto que el turismo debe ser un derecho de todos los ciudadanos, para lo cual la estructura de precios debe ser razonable, contemplando el poder adquisitivo de los distintos sectores.

Concertación y Responsabilidad social Empresaria

Compatibilizar los intereses de todos los actores es perfectamente viable, y requiere de iniciativas que busquen la concertación, sin excluidos. La estructura de información y asesoramiento al turista, pareciera haber mejorado. Pero concertar una política que permita que se respeten los derechos del consumidor, y se promuevan acuerdos para ofertar bienes y servicios que sean competitivos con otras plazas turísticas, es una asignatura pendiente. El “Programa para la Protección del Consumidor Turista”, lanzado el 29 de marzo del 2004, parecía el puntapié para lograr un espacio de interrelación de todos los sectores, pero nunca se profundizo, e incluso, se desactivo.-

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