Una enorme caravana de micros y motos sigue el cortejo fúnebre de Fernando "Pocho" Morales, asesinado en un confuso episodio con vinculaciones políticas. La Municipalidad de Vicente López fue vallada ante un posible ataque
Los comercios de la zona decidieron bajar las persianas y el tránsito fue totalmente interrumpido ante el temor de que se produzcan serios incidentes con una impresionante caravana que acompaña los restos de "Pocho" Morales: más de 50 autos, motos y colectivos repletos de hinchas con banderas de Colegiales se dirigen al cementerio de Olivos, donde serán inhumados los restos del barrabrava.
Vecinos de Munro reportan que algunos barras rompieron vehículos, generaron destrozos en los comercios situados en la Avenida Vélez Sarsfield y arrojaron piedras al paso del ferrocarril Belgrano Norte.
El episodio en el que fue asesinado el barrabrava se desencadenó cuando una parte de la barra chocó con Morales, quien respondía al kirchnerismo desde un club cuyo presidente es Rodrigo Gonzalez, quinto candidato a concejal de Vicente López por el Frente para la Victoria.
Anoche, en diálogo con América 24, Fernando "Chino" Navarro afirmó que los disparos fueron efectuados desde una camioneta "del municipio de Vicente López"; luego aclaró que en realidad el vehículo estaba siendo utilizado como logística para la pega de carteles de promoción del municipio de Vicente López. Navarro también sentenció que los asesinos del hincha de Colegiales responden a César Torres, secretario de Gobierno de Vicente López.
Esto provocó que las autoridades decidieran vallar la Municipalidad de Vicente López, ante la posibilidad de que los barras que despiden a su líder decidan atacarla como represalia por el asesinato de "Pocho". El temor se potencia por las advertencias sobre un posible cruce con hinchas de Platense.
En el enfrentamiento que terminó con la vida de "Pocho" Morales hubo varios heridos: dos de ellos de arma blanca, que fueron internados en el Hospital de Vicente López en estado grave.
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