La administración de María Eugenia Vidal avanza en un plan de despidos que podría alcanzar escala masiva dentro de la planta temporaria de estatales, a pesar de que, durante la campaña, la hoy gobernadora afirmó que no imaginaba “un escenario de recortes”.
Un rumor que cundió con fuerza hoy por toda la espina dorsal de la administración pública bonaerense empezó a confirmarse de a cuentagotas: La gobernadora María Eugenia Vidal está ejecutando un plan de despidos que podría alcanzar escala “masiva” de trabajadores de la planta temporaria.
El método empleado por Vidal aparece, a priori, inobjetable: la no renovación de contratos que se actualizaban de manera automática cada 31 de diciembre. Sin embargo, la nueva ofensiva alcanza a trabajadores que llevan más de diez años en esa precaria condición.
Los “temporarios” en la Provincia, gozaron, históricamente, de cierta “estabilidad”, ya que para alcanzar ese status deben contar, como mínimo, con dos años de trabajo. Esa reglamentación, casi nunca respetada, hace que la mayoría logre la planta temporaria a partir del tercer, cuarto y hasta quinto año. “Hace 25 años que no se echa a gente de la planta temporaria”, graficaron desde Calle 6 ante una consulta de este portal.
Por ahora, la información respecto de las cesantías se confirma parcialmente: diez despidos en el PROMEBA, un órgano que depende del Instituto de la Vivienda; otros veinte en el área de redes sociales, dentro de Prensa de Gobernación; varias decenas en los ministerios más chicos, en una medida que se enmarca dentro de una “decisión política” de la nueva administración, que contradice lo postulado por María Eugenia Vidal durante la campaña.
“Nunca hicimos despidos masivos en la Ciudad, y logramos que todos los empleados públicos se capacitaran, pasaran por una escuela superior. Creo y apuesto al empleado público y no me imagino un escenario de recortes. Sí me imagino haciendo equipo con ellos. Hay gente valiosa en todas partes”, decía por entonces María Eugenia Vidal, ávida de votos.
Vale recordar que, tal como anticipó este portal, basándose en los datos del proyecto de Presupuesto para 2016, la planta de empleados estatales de la Provincia quedará fijada en 384.884 (permanente) y 105.768 (temporaria). Para el primer ítem significa un crecimiento de 12 por ciento -el salto más importante de los últimos años-, y para el segundo de un 4 por ciento.
Durante la producción de aquella nota, fuentes del Gobierno bonaerense habían afirmado que el incremento no refleja una política de la administración Vidal, sino más bien el “blanqueo” de una “herencia” del Gobierno de Scioli, ya que, indicaron, la nueva gestión no incorporó ni despidió a un solo agente, ni creó cargos nuevos.

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