Los temas que preocupan: agua, empleo y vivienda

“Si uno preguntara cuáles son los tres temas que más preocupan a los habitantes del distrito, sin necesidad de encuestas surgirían contundentes las respuestas.
“Y si bien la cuestión del agua –tema de larga data- está relacionado en forma directa con la salud, la necesidad de alternativas laborales genuinas surgen como uno de los principales problemas que afectan a muchos hogares dorreguenses.

“El tema de las carencias habitacionales, a pesar de los planes oportunamente implementados, guarda relación con la pérdida de fuentes laborales lo que motivó un fenómeno propio de poblaciones como la nuestra: la inmigración interna, dada fundamentalmente por la disminución de la mano de obra en el campo.

“Esta cuestión, que alguna vez hemos abordado, tiene impacto en uno de los pilares más importantes de cualquier sociedad: la educación. En tal sentido de un tiempo a esta parte ha decrecido considerablemente la matrícula de las escuelas rurales, las que en algunos casos se mantienen abiertas con apenas un puñado de alumnos.

“La presente nota no pretende introducirse en el análisis de una cuestión de difícil resolución, sino a partir de hechos concretos de la realidad marcar algunas situaciones positivas que se viven en la ciudad y una localidad de la zona.

“A partir de una importante inversión privada en un establecimiento de campo (sobre la ruta 3 y en proximidades de San Román, realizada por coterráneos nuestros con actividades empresariales en Bahía Blanca; la pequeña localidad ha recibido con sorpresa y beneplácito la llegada de muchas familias a habitar las casas que solitarias se convertían en una triste postal.

“Habitantes permanentes en el lugar comentaron de lo positivo que resultó este emprendimiento, permitiendo el asentamiento de familias, lo que se ha visto reflejado en el crecimiento matricular del Jardín 907 y la Escuela 11.

“La recuperación de “casas vacías” le otorga otra perspectiva a la población y les ha cambiado la cara a sus antiguos habitantes, donde la abulia imperante durante muchos años se transformó en una positiva mirada; que si bien está lejos de su época de gran esplendor cuando el ferrocarril era clave, no deja de ser un mensaje halagüeño en tiempos de crisis y lamentos.

“En otro contexto, la recuperación edilicia de un lugar emblemático como la estación, que ha sido mérito de esta gestión municipal, no solo ha permitido hacer honor a la historia y a la memoria de tanta gente, sino que resulta un ámbito de encuentro y un motivo de orgullo para todos aquellos que aún atesoran los recuerdos de los viejos tiempos idos.

“Una fuente de trabajo importante, la recuperación habitacional y la nueva cara que luce su principal patrimonio histórico se inscriben en el marco de las buenas noticias de San Román.

“Otro tema a comentar tiene directa referencia a las Cooperativas de trabajo, cuya idea y fondos provienen de la nación, quedando en manos del municipio la administración del dinero, la provisión de materiales, la asignación de tareas y su correspondiente control.

“Aquí también debe mencionarse el puente tendido desde el Partido Justicialista y los movimientos sociales (cercanos al gobierno nacional), para propiciar avances en su implementación y compartir los cupos disponibles con la administración municipal.

“En primera instancia fueron 96 las personas ocupadas bajo esta modalidad y divididas en 6 Cooperativas con 16 integrantes cada una de ellas. En 2011 se incrementaron al doble de sus integrantes.

“No se trata de una dádiva sino de una tarea que guarda algunas pautas determinadas, por ejemplo en el tiempo de cumplimiento de las obras y en la calidad de la mismas y en segundo término produce en cada grupo un trabajo asociativo donde cada responsable monitorea la asistencia y el compromiso de de sus miembros.

“Esta iniciativa recrea “la cultura del trabajo” procurando aunque sea en mínima expresión, asestarle un golpe a las viejas prácticas clientelistas (de la cual Coronel Dorrego no escapa), que en forma constante, especialmente en años electorales toman como rehenes de sus aspiraciones sectoriales a muchas personas con necesidades sociales.

“Sin dudas que es una iniciativa a mejorar, pero no es menos cierto que su puesta en marcha ha conseguido otros logros a tener en cuenta:

1) Dotar de Monotributo y por ende de cobertura social a cada integrante cooperativista.

2) Asegurar un ingreso mensual, que si bien dista del mínimo para no estar incluido en el índice de la pobreza, resulta un monto que se cobra regularmente y que garantiza cada fin de mes disponer de un dinero generado a través del esfuerzo.

3) Integrar a la mujer a trabajos (que aunque esforzados) se suponían únicamente posibles de desarrollar por el hombre.

4) Beneficiar a los comercios (especialmente los ligados a la canasta hogareña) con un flujo de dinero que circula en forma local. Asimismo las casas de venta de materiales de construcción son las receptoras de los distintos pedidos de materiales para las obras en marcha.

5) Brindar al vecino mediante una serie de obras que dotan de mejores servicios a distintos barrios de la ciudad: cordón cuneta, asfalto articulado, realización de veredas, sendas peatonales y hermoseamiento de espacios públicos.

6) Permitir a los integrantes de las Cooperativas convertirse en prestadores de servicios y buscar nuevas opciones, en forma paralela a la responsabilidad que han asumido en el momento de los convenios respectivos.

“A estas iniciativas deben agregarse los mico emprendimientos apoyados desde el área de la producción local, para lo cual es menester basar los mismos en actividades productivas, requiriéndose de un proyecto previo y de un análisis posterior, que una vez aprobado entrega aportes hasta un máximo de 15.000 pesos, no específicamente en dinero sino en los materiales o elementos requeridos por cada emprendedor.

“Modalidades asociativas como las comentadas en párrafos precedentes, produjeron en su momento la aparición de las ONG (Organizaciones no gubernamentales), destacándose en nuestro ámbito “Incluir”, que a través del denominado “banquito de la buena fe”, ha propiciado el otorgamiento de mini-créditos que obligan a los componentes de cada grupo ser solidariamente responsables en la devolución del dinero recibido en préstamo, para ser asignado a nuevos proyectos.

“Es de esperar que estos ejemplos cundan y que las viejas prácticas del clientelismo (fomentadas y mantenidas por algunos partidos políticos y/o dirigentes locales), den paso a nuevas formas de interpretar la política y que la búsqueda de soluciones no pase por un mero hecho asistencialista o caudillesco que “mal acostumbró” a mucha gente. Esa misma gente de la cual muchos dirigentes reniegan, se esconden, se muestras presurosos o no los atienden cuando “sus clientes” reclaman en los locales partidarios, en los bloques o en algún despacho municipal por promesas no cumplidas en tiempos de campaña.

“Y finalmente que lleve a nuestros dirigentes lugareños a dimensionar que éstas y nuevas políticas de inclusión, son el mejor obstáculo para enfrentar el ocio, la marginalidad y también la inseguridad. Mirar el costado social que aflige a muchos vecinos debe permitir orientar los proyectos de nuestros gobernantes que no pasa solamente por mantener una ciudad coqueta y ordenada.

“Es hora de terminar con perimidos métodos de hacer política. Recrear la cultura del esfuerzo y del trabajo, partiendo del ejemplo que sepan dar funcionarios, concejales y dirigentes hará sentir a muchos que “cuando la carga se reparte la subida se hace más fácil para todos, no solo para los que están arriba…”.

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