Teléfonos celulares: ¿un nuevo aliado o un enemigo en el aula?

El móvil llegó a ser tan popular en la actualidad que ni los niños y adolescentes están exentos de su uso y algunos se vuelven “adictos”. Por seguridad, control o cualquier otra finalidad, es común encontrarse con muchos equipos de este tipo en las escuelas. ¿Esto lo convierte en un problema para los docentes y directivos?

Aunque su uso esté restringido, los teléfonos están presentes en las aulas. Los estudiantes de diferentes edades y clases sociales mandan mensajes, se sacan fotos, se filman entre ellos o simplemente juegan, lo que provoca constantes distracciones.

Por su carácter portátil, el teléfono celular es el medio que más acompaña a los chicos durante el día. No sólo va con ellos a todas partes sino que muchos de ellos lo mantienen encendido las 24 horas. En la Argentina la mitad de los adolescentes no apagan nunca el móvil y tres de cada diez sólo lo apagan cuando duermen, aseguran recientes estudios. Todos los chicos llevan el teléfono a la escuela.

A pesar de que los padres les compran a sus hijos un teléfono celular por razones de seguridad y para que sus hijos puedan llamarlos, el principal uso que hacen los chicos es el de comunicarse con amigos y compañeros de clase. La necesidad de estar conectados es una marca de identidad juvenil que les permite pertenecer a un grupo y fortalece su vida social, dos dimensiones fundamentales para los adolescentes de estos tiempos.

Celular sí o no

Hace varios años que se está discutiendo si los teléfonos celulares son compatibles o no con el ámbito educativo. La realidad es que los celulares han llegado para quedarse (incluso están sumando cada vez más funciones, como sucede con los smartphones, y los intentos de prohibición en las aulas suelen fracasar generalmente porque la propia sociedad de la información en la que vivimos los incluye.

Sin embargo también es cierto que cuando suena un teléfono celular en medio de una clase interrumpe la lección de la profesora pero ¿es sólo un problema de los alumnos? ¿No vemos lo mismo entre población adulta cuando vamos al cine o al teatro? (lo que implicaría, justamente, un problema de educación). De admitir esto, debemos admitir que entonces no se trata sólo de un problema de “el teléfono celular en el aula”.

Por otro lado, hay quienes incentivan el uso de teléfonos móviles en las escuelas, ya que priorizan la atracción que sienten los alumnos y logran trabajos muy innovadores e interesantes.

Viviana Polizzi

La directora de la Escuela de Educación de Adultos Nº 702, Viviana Polizzi, remarcó que “en la actualidad, la dependencia al celular entre los jóvenes y adolescentes es un hecho innegable. En nuestra escuela acordamos un ‘uso razonable del teléfono celular’. En el inicio del ciclo lectivo, en oportunidad de tratar los docentes y alumnos los AIC (Acuerdos Institucionales de Convivencia), entre otras normas, se pauta su uso para casos de urgencia y con fines educativos.

La mayor dificultad se presenta con los adolescentes, que manejan las diferentes aplicaciones y los utilizan para escuchar música, jugar, ver videos, sacar fotos, etc. Distinta es la situación con los adultos, ya que muchas veces llegan a la escuela desconociendo su funcionamiento, por lo que se transforma en un recurso que ayuda incluso, en la alfabetización y los cálculos.

Anahí Cola

“Considerando que entre los 6 y 12 años de edad no es posible realizar un uso responsable del celular, no se les permite a los alumnos utilizar ese tipo de equipos dentro del horario escolar ni tampoco en los recreos, a excepción de algunos casos en los cuales los estudiantes traen el teléfono para comunicarse con los padres a la salida del colegio”, comenzó diciendo la directora del Colegio Icade, Anahí Cola.

Además la titular de primaria en el establecimiento de calle Italia remarcó que “en el caso de que algún alumno tuviese que hacer una llamada, ésta se realizará con el permiso y la supervisión de un docente o directivo, de lo contrario dicho teléfono celular será retenido y devuelto a sus padres. Los alumnos están informados de esta norma y de sus motivos correspondientes al no uso de celulares”.

Otras opiniones

Aunque preferimos preservar la identidad de los preceptores consultados por LA OPINION, estos nos manifestaron que en sus escuelas (algunas de ellas con un notorio grado de vulnerabilidad y otras de gestión privada), aseguraron que es casi imposible controlar el uso del teléfono móvil. En las primeras por el grado de violencia ante ciertas situaciones de parte de los alumnos y en las otras porque los estudiantes se creen con algunos derechos por pertenecer a grupos socioeconómicos que superan la media.

Prohibición de uso en la Resolución 1728/6

Consultada sobre el uso de teléfonos celulares en las escuelas, la inspectora jefe Distrital, Marcela López, se refirió a la Resolución 1728/6 de la Dirección General de Cultura y Educación del año 2006, aunque también manifestó que cada casa de estudios lleva adelante sus decisiones por medio de los Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC).

La Resolución de la cartera educativa indica que “Visto la necesidad de regular el uso de teléfonos celulares dentro de las aulas y considerando que la discusión de dicho tema ha asumido arraigo social y se configura como la determinación de un problema educativo. Que el uso del celular en el aula descentra y desconcentra el proceso de enseñanza aprendizaje, debiendo el acto educativo preservarse de ésta y de otras desvirtuaciones análogas. Que para cada medio de comunicación existe un espacio propio de utilización e inordinación funcional. Que el fomento de conductas y usos individuales en el contexto de un acto conjunto y socializado como es el de aprender, inviste el carácter de una actitud contraeducativa. Que la adopción de una medida restrictiva del uso en el aula, en nada empalidece a la portación y utilización de los teléfonos celulares por parte del personal docente y los alumnos fuera de dicho espacio educativo. Que particularmente en el caso de los alumnos, resulta endeble la invocación a presuntas razones de seguridad, en tanto durante la permanencia de los mismos en el aula se encuentran dentro de la esfera de la custodia integral de los docentes que conducen el proceso de aprendizaje. Que puede dictarse que el presente acto administrativo atento con las facultades conferidas por la Ley 11612, (artículo 33 inciso e). Por ello, la directora General de Cultura y Educación resuelve prohibir en todo el sistema educativo de la provincia de Buenos Aires la utilización de teléfonos celulares al personal docente y a los alumnos que sean portadores y/o usuarios de los mismos, dentro del ámbito escolar y en horario de clase.”

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