Con una gran convocatoria, que superó los 400 asistentes, se realizó en Potrero de los Funes el encuentro organizado por El Diario de la República y Servicios y Asesoramiento Veterinario. Reconocidos expertos expusieron sobre las últimas técnicas en el desarrollo de la actividad bovina.
La jornada fue organizada por El Diario de la República y Servicios y Asesoramiento Veterinario (SAV) y contó con el auspicio de unas treinta empresas del sector. “Pretendemos a esta primera jornada consolidarla como el evento de conocimiento en ganadería más destacado y un referente de una gran región”, expresó Emilio Huguenine, presidente de SAV.
La convocatoria de esta primera jornada cubrió ampliamente las expectativas, ya que llegaron asistentes desde Mendoza, Rio Cuarto, Córdoba, La Pampa y La Rioja. Además concurrieron estudiantes secundarios de escuelas agrarias de la provincia.
Rodolfo Peralta, médico veterinario, asesor de empresas agropecuarias de genética y reproducción, fue el primer disertante de la tarde y trató la temática de “toros y vacas funcionales para rodeos productivos” e hizo especial hincapié en la incorporación de la genética en los rodeos de cría comerciales.
Habló de la importancia de la capacitación, las mediciones y la evolución de los rodeos, aspectos que permiten la selección funcional de productores y reproductores adaptados a las exigencias del mercado. “La importancia de las mediciones debe generar confianza al productor al momento de elegir reproductores”, expresó.
Para esto destacó la combinación de mercado, genética y sistema de producción.
En cuanto a la función de los toros en los rodeos de cría indicó a la reproductiva como la principal. “Para eso se tiene que tener en cuenta cómo camina el animal, cómo trota, ve, olfatea y cómo detecta y sirve a las vacas que están en celo”. Pero no minimizó la función genética como para mantener o mejorar la raza. “Siempre teniendo un cuenta una genética que se adapte al medio ambiente”.
Sobre la función de las vacas enumeró: “ser precoces y fértiles”, de “partos fáciles”, que logren “tamaños adultos moderados” y “crías de buenos terneros”. “Las vacas debes ser productoras, funcionales, adaptadas y longevas”.
“Con toros y vacas con estas características no dudaría de la eficiencia optima de un rodeo”, agregó.
Oscar Melo, ingeniero agrónomo, especialista en Producción Bovina y ex decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica de Córdoba, fue el segundo disertante de la Jornada y habló especialmente sobre la importancia de la alimentación entre la cría y el proceso de invernada, la cual dividió en dos etapas.
Melo sostiene que la invernada tiene dos partes fundamentales para el desarrollo de una buena actividad ganadera: “la primera etapa que involucra el crecimiento de los animales y la segunda el engrasamiento de los mismos”.
Explicó que en el proceso de recría la palabra clave es el crecimiento, que definió como el cambio en el volumen del animal. Dentro de este proceso hay varios determinantes, como la edad “cuanto más edad tiene más rápidamente crece el animal. Esto empieza a manifestarse desde la vida intrauterina”.
Otro aspecto que influye –dijo- es el tamaño de la raza, “hay genéticas que crecen a tasas más rápidas” y finalmente el sexo del animal, que dividió entre machos castrados, machos enteros y hembras.
“Las recrías deben ser cortas para aprovechar las posibilidades fisiológicas de los animales”, recomendó. Y agregó: “La edad determina el momento de finalización de la recría y no el peso”.
En cuanto a la segunda etapa, la de terminación, el especialista indicó que hay una gran variación y la alimentación se vincula con el engrasamiento de los bovinos.
Melo dio una serie de recomendaciones para esta etapa, entre las que se destaca, la ganancia de peso que supere el crecimiento, la ganancia de peso sostenida y la duración más corta posible.
“La ganancia de peso tiene que ser mayor que el crecimiento. Mientras más alto sea, mejor será el crecimiento”, indicó.
Finalmente, el cierre fue de “alto impacto”, con la charla que brindó Ignacio Berengúa, un médico veterinario que inclinó sus conocimientos y experiencias en generar actitud y motivación entre el público. “Se puede”, “Me va a salir”, “Yo puedo”, fueron algunos de los pensamientos que trató de transmitir, rescatando el positivismo de las personas, la energía de cada individuo y el compromiso con lo que hace.
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