Dicen que buscan controlarlos. Una ordenanza los obliga al cambio.
La colocación de GPS en los taxis y remises sigue motivando desencuentros entre el Municipio y los propietarios. Ayer los conductores y dueños se manifestaron de forma pacífica en la dirección de Transporte en rechazo a la ordenanza que los obliga a colocar el dispositivo. Durante la protesta le atribuyeron al gobierno de la ciudad la intención de “perseguirlos y cobrar más impuestos”.
Las autoridades municipales los recibieron y durante esa reunión se les informó cómo será la implementación del sistema.
Darío Grassi, presidente de la Asociación de Propietarios, reiteró una vez más que ellos no quieren poner el GPS: “No estamos de acuerdo”, aseveró y expresó que la obligación solo servirá como una forma de “persecución y mayor obtención de impuestos”.
Fernando Palladino, subsecretario de Servicios Concesionados, aclaró que no hay otra opción y que todos los propietarios están obligados a la adecuación, establecida por ordenanza. Dijo que si la norma no les gusta deberán plantearlo en el Concejo Deliberante.
“No inventamos nada ni hacemos nada no previsto en la ordenanza que reglamenta el servicio. Es un elemento de control y de prevención”, argumentó Palladino en diálogo con LM Neuquén.
Recordó que desde 2012 rige la norma, y adelantó que en un mes se enviarán las notificaciones a los propietarios para que coloquen los GPS en los vehículos de alquiler.
El funcionario detalló que la idea es controlar qué chofer está manejando el auto, el posicionamiento, los kilómetros recorridos y cantidad de horas trabajadas: “No nos vamos a meter en la recaudación”, aseguró Palladino.
Según informó, la idea es usar los datos para conocer con exactitud cuáles son los sectores con demanda insatisfecha, cuáles los que tienen más unidades de las que necesitan y cómo se comporta el sistema en general.
Desde la Asociación, la visión fue distinta: “El GPS es para el control, quieren saber cuántos kilómetros recorremos para cobrarnos más impuestos. Sin embargo, que el auto circule no significa que esté facturando”, dijo Grassi. Afirmó que la Municipalidad busca verificar la velocidad de circulación. “Pero a veces las contingencias nos hacen ir rápido”, aseguró.
“No queremos trabajar de esta forma”, destacó Grassi y planteó que hay animosidad de los inspectores contra ellos, y observó que si instalan los GPS tendrán más excusas para sancionarlos: “Los inspectores nos presionan”, dijo.
Palladino desmintió la posibilidad de buscar una suba de la recaudación con la instrumentación del mecanismo y señaló que cada propietario podrá elegir a qué empresa contratar.
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