Aseguran que existe un “desfasaje” entre los costos de mantenimiento de las unidades y las sumas cobradas a los clientes. De aprobarse el proyecto, la tarifa inicial pasaría de $ 5,50 a $ 7,50, mientras que la ficha treparía de $ 0,50 a $ 0,75.
La suba exigida por los sindicalistas rondaría el 36% para la bajada de bandera y el 50% por ciento para cada ficha, y estaría justificada por el “desfasaje” existente entre los costos de mantenimiento de los vehículos y las sumas cobradas a los clientes.
Con todo, este aumento repercutirá en el bolsillo de muchos juninenses que, al no haber transporte urbano de colectivos, muchas veces no tienen más alternativas que recurrir a taxis y remises (estos últimos aún no han pedido aumento).
“Actividades parecidas en otros lugares, como en Buenos Aires o La Plata, ya han aumentado con mucha anticipación. Y acá en Junín son los mismos colegas los que nos transmiten la necesidad de aumentar, de acuerdo a los aumentos que van teniendo para mantener las unidades”, afirmó el dirigente sindical, ayer, en diálogo con Democracia.
Concejo Deliberante
Según indicó el gremialista, el proyecto ya fue elevado al Concejo Deliberante local y podría ser tratado en una sesión especial, antes de la apertura de las sesiones ordinarias del cuerpo deliberativo local, programada para los primeros días de abril.
“Nosotros pedimos que se trate de manera urgente, pero eso está en manos de las autoridades municipales”, afirmó Salcedo.
Respecto de los costos, Salcedo detalló que, de aprobarse la propuesta, la bajada de bandera pasaría de $ 5,50 a $ 7,50 (incremento del 36,3%), mientras que la ficha escalaría de $ 0,50 a $ 0,75 (aumento del 50%).
En esta línea, explicó: “En realidad lo que se hace es sacar un promedio de veinte viajes con la tarifa anterior y la nueva tarifa y de ahí se saca la diferencia y surge el porcentaje de aumento, que a nosotros nos da cerca de un 32%. De todos modos, el aumento que pedimos es un techo, que después el Municipio siempre recorta”.
Aparentemente no hay intención de bajar los índices de inflación y lo que nosotros no queremos es volver a pedir un aumento dentro de tres o cuatro meses”, justificó el gremialista.
En otro orden, aseguró que, en Junín, el GNC –que es utilizado por el 90% de los autos- se paga más caro que en el resto del país y que la diferencia de costos oscila entre un 30% y un 35% respecto de otras ciudades.
“En nuestra ciudad se está cobrando entre $ 3,4 y $ 3,5 el metro cúbico, cuando en Córdoba, por ejemplo, cuesta $ 2,8 como mucho. En algunos casos hay diferencias de un peso con otras ciudades”, argumentó.
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