Cansados de reiterados asaltos y agresiones, los taxistas agrupados en el Sindicato Único de Peones de Taxis (Supetax) declararon un estado de alerta en reclamo de mayores medidas de seguridad. Con la amenaza de paro latente, fueron recibidos por Adrián Alveolite, secretario de Seguridad municipal, y Darío Ibáñez, jefe de la Policía Departamental, quien estuvo acompañado por los jefes distritales.
“Estamos preocupados: hace unos días molieron a palos a un taxista y anoche otro fue asaltado y golpeado en inmediaciones al barrio Hipódromo, y terminó en el hospital. No tenemos las garantías necesarias para brindar el servicio”, aseguró Donato Cirone, secretario general del gremio de taxistas en conversación con Crónica de la Costa.
Avanzada la media mañana, las partes se dieron cita en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad local que funciona en Garay casi La Rioja. “Pudimos trasmitir al jefe de la Policía que no hay mucha voluntad de trabajar porque nos han sacado de muchos lugares los corredores seguros. A mí no me lo cuentan, yo recorro toda la ciudad y sé que no están en los horarios acordados; y los que están, no paran a nadie”, cuestionó duramente el dirigente sindical.
Las autoridades policiales, dijo, negaron esta realidad. “No hubo autocrítica”, entendió el titular de Supetax.
Cirone mencionó también que les fue presentado un mapa donde se supone que están apostados los móviles policiales. “Quiero ver si esto condice con la realidad”, apuntó, descreído, y sumó: “Sabemos que con la presencia únicamente no alcanza, es necesario que haya controles efectivos”.
Si bien no se decidió tomar ninguna medida de fuerza, el dirigente gremial aseguró que no está descartada: “Alveolite pidió que se bajen directivas a todos los comisarios para que el trabajo esté consensuado y nosotros evaluaremos la situación en estos días para definir qué haremos”, concluyó.


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