Veinte minutos después de la medianoche de ayer, los taxistas contabilizaban más de catorce horas de inútil vigilia en las puertas del Concejo Deliberante. A esa altura, Comodoro Rivadavia ya había vivido una jornada caótica en materia de tránsito y la sesión que intentó celebrarse el jueves proseguía en cuarto intermedio, pero no volvió a mediar otro contacto entre los representantes de los taxistas con los concejales desde las 14, es decir 10 horas antes, cuando por última vez había salido Sergio Bohe a preguntarles si se garantizaban las condiciones de seguridad para sesionar.
Fue cuando tras una reunión del cuerpo, se les informó mediante acta rubricado que la sesión continuaría a partir de las 10 de ayer, y que se daría a puertas cerradas para evitar incidentes como los registrados horas antes. De todos modos se le aclaró que la sesión podría ser presenciada por tres representantes del sector y sus abogados inclusive, aunque ninguno de ellos participó finalmente.
Así, era extraña la postal que ofrecía el edificio legislativo durante la mañana de ayer, con las persianas enrejadas del acceso totalmente bajas y siete efectivos de la infantería policial detrás de ellas. En los flancos, otros tantos efectivos de las fuerzas policiales custodiaban el exterior y la puerta de acceso lateral, que fue la que pudo utilizar la prensa para ingresar.
A PUERTAS CERRADAS
El presidente del cuerpo, Sergio Bohe, explicó que fue él mismo quien dispuso que la reunión sobre tablas se concretara a puertas cerradas, aunque el dispositivo de seguridad fue diseñado por la propia fuerza.
Hay que recordar que es costumbre del sector de taxistas, ingresar otra solicitud tarifaria en la víspera de las sesiones en que se les otorga un aumento, pero en tal sentido, Bohe subrayó que no hay otro incremento en agenda. Indicó además que el diálogo continúa abierto y que no hay mala predisposición legislativa a tales fines, aunque esa instancia de diálogo tendrá por eje el servicio integral en la ciudad.
Bohe dijo que los taxistas son “gente muy reflexiva” y que “creo que tuvieron un muy mal día ayer (jueves), por diversos motivos, entendibles, aunque no justificables”, señaló, por lo que anunció que en función de los destrozos registrados en un bien comunal, se radicarán las denuncias de rigor.
Luego de destacar que se trata de un grupo integrado “en su gran mayoría” por trabajadores, que reclaman lo que creen justo, reiteró que tal punto se entiende aunque repudió la forma en que se hizo dado que dejó un saldo negativo para la ciudad, de allí que celebró que durante la jornada de ayer se retornara a los carriles de la cordialidad y del reclamo encauzado.
En cuanto al nuevo cuadro tarifario que se votaría minutos después, y que cabe recordar no contempla el proyecto que remitió el Ejecutivo junto al expediente, Bohe descartó que el mismo recibiera algún tipo de veto al recordar que durante la tarde anterior, con el edificio en situación de sitio, el mismo intendente Martín Buzzi se había contactado con los concejales para comunicarles que sostendría la decisión del cuerpo legislativo.

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