Estiman que actualmente hay alrededor de 3 mil remises "truchos". Aún con escasa rentabilidad, los taxistas que están dispuestos a desprenderse de una licencia piden alrededor de 50 mil dólares. Cuando las alquilan, solicitan unos 2 mil pesos mensuales.
Al notable crecimiento experimentado en los últimos años por el parque automotor, lo cual hace que cada vez menos gente tenga necesidad de recurrir a un coche de alquiler para movilizarse, hay que agregar no sólo la competencia que generan los 715 remises que cuentan con habilitación municipal sino también los alrededor de 3 mil autos que trabajan en forma irregular y que constituyen el mayor problema que tienen los conductores de los "techos amarillos" para poder realizar un mayor número de viajes.
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Aún en tiempos que no son de "bonanza", y a pesar de que las licencias no se pueden vender, hacerse de alguna es posible a través de una transferencia; quienes están dispuestos a desprenderse de las mismas, piden alrededor de 50 mil dólares; a ello hay que sumar el valor del vehículo y lo que el municipio cobra para concretar la operación (21 mil pesos que se pueden abonar en cuotas). Por el alquiler de una licencia, en tanto, los titulares están exigiendo unos 2 mil pesos mensuales.
En temporada baja los taxis recorren alrededor de 300 kilómetros diarios (en verano el doble) lo cual hace que, anualmente, la mayoría de los vehículos superen los 100 mil kilómetros, con el desgaste que ello implica.
Debido a la ordenanza que establece que la antigüedad de los mismos no puede superar los 10 años, Mar del Plata cuenta con vehículos de alquiler que en general se encuentran en muy buenas condiciones; las terminales automotrices que disponen de automóviles adecuados para brindar el servicio, por su parte, ofrecen líneas de crédito que facilitan la renovación de las unidades. En materia de seguridad, tanto los patrones como los peones coinciden en que hay mucho por hacer; en ese sentido afirman que el principal cuestionamiento tiene que ver con la falta de vehículos policiales en los denominados corredores seguros.-
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