Quienes se ajustan al cinturón de seguridad tienen entre el 50 y el 80 por ciento de posibilidades de salvar su vida en un caso de accidente. Esas son las estadísticas que manejan las ONGs dedicadas a la educación vial y que pugnan desde hace rato por el uso generalizado del dispositivo de prevención.
La ley de tránsito no diferencia, en ese sentido, vehículos particulares y coches de alquiler. Todo automóvil debe llevar en sus asientos cinturones de seguridad, y conductores, acompañantes delanteros y traseros y pasajeros tienen que estar “atados” mientras que el móvil en el que van se desplaza. De acuerdo a los datos de infracciones suministrados por la Comuna local figura, como contravención de frecuencia regular, el no uso de cinturón de seguridad. No obstante, es ese ranking no se discrimina la falta cometida por choferes de taxis o remises y usuarios de la prestación. Según los detalles del último operativo difundido por la secretaría de Control Urbano, de 1.200 sanciones viales, una veintena correspondió a esa falta. Pero no se incluye en la cifra cuántas de esas contravenciones apuntaron a autos de alquiler.
Juan Carlos Berón, titular del Sindicato de Conductores de Taxis, promueve entre los integrantes de su gremio el uso del cinturón, tanto que hasta propone que las unidades del servicio porten un botiquín de primeros auxilios que incluya, entre otros elementos, una tijera. Y la inquietud responde, según explicó. a la utilidad de esa herramienta para cortar el mecanismo de sujeción al vehículo si en un accidente el chofer o el pasajero queda atrapado. El dirigente dice que los taxistas de nuestra ciudad “en general, usan el cinturón y los que no son conscientes de su importancia es porque piensan que nunca les va a pasar nada”.
Para Berón, escasean las campañas de concientización. “Hace un tiempo había un inspector con un megáfono que nos obligaba a todos a ponernos el cinturón, ya con una seña de él automáticamente nos lo colocábamos. Estaría bueno recuperar esa medida”, planteó el taxista.
Por lo general, los justificativos que ofrecen los conductores de taxis que no suelen ponerse el cinturón de seguridad giran en torno a la “incomodidad” que produce el ajuste al asiento. “Me resulta molesto, por eso no lo uso”, dijo un taxista de la parada de 7 y 46; “No me puedo acostumbrar a que algo me esté apretando el pecho”, comentó otro.
TAMPOCO LOS PASAJEROS
Así como no es una costumbre entre los taxistas, los usuarios del servicio tampoco suelen utilizar el cinturón. Ocurre también que la mayoría de las veces el dispositivo no está en el asiento trasero y la intención del pasajero se agota luego de unos segundos de buscarlo sin éxito.
Zucarelli, que por su especialidad vive atento a las conductas viales de la gente, aseguró que “el cinturón no se lo ponen los taxistas ni los pasajeros cuando la ley dice que se debe usar en todos los vehículos, salvo los colectivos, tanto en los particulares como en los taxis y en los remises”.
Es más, según subrayó Zucarelli, si hubiera un accidente y se lesiona o se muere en el taxi un pasajero que no tenía puesto el cinturón de seguridad, la responsabilidad es del chofer. “Tanto es así -remarcó el experto- que el taxista debe indicarle al usuario que se lo coloque. Hay que entender que no hay diferencia entre los asientos de atrás con los de adelante. En todos los casos es obligatorio ponerse ese mecanismo de protección”.

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