El dirigente tarefero Carlos Rodríguez dijo que el saqueo registrado la semana pasada durante la última entrega de los bolsones alimentarios en Oberá se dio porque “hay hambre”.
El pasado miércoles se enviaron 800 módulos interzafra para los tareferos de esa localidad cuando, de acuerdo al censo y un relevamiento previo, desde el Ministerio de Desarrollo Social se había prometido unos mil bolsones de mercadería. En este sentido, en razón de que la asistencia resultó escasa, se registraron discusiones y peleas que forzaron la intervención policial. Al respecto, Rodríguez se mostró apenado por la situación vivida y opinó que “pasó esto porque la gente tiene mucha necesidad, tiene hambre y cuando hay hambre, no se piensa”, expresó el tarefero, quien al igual que una de sus hijas fue víctima de agresiones verbales y físicas, al punto que llegó a admitir que temió por su vida. Los módulos alimentarios enviados por Desarrollo Social se repartieron en instalaciones del polideportivo municipal, aunque los referentes del sector habían solicitado mil y recibieron sólo 800. Además, la mercadería llegó con demoras y recién se comenzó a repartir avanzada la tarde, cuando cientos de personas, entre ellas mujeres con sus niños, permanecían en el lugar desde primeras horas de la mañana. “Nunca imaginé que podía pasar una cosa así. Mucha gente se descontroló, parecían capaces de hacer cualquier cosa, por eso decidimos abrir los portones y que se lleven todo. Fue un saqueo como esos que vemos por televisión”, graficó el representante de los tareferos, quien por otra parte no ocultó su indignación al afirmar que los trabajadores rurales “jamás recibieron el pan dulce”, también prometido desde la cartera social. Indignado ante el incumplimiento respecto de la cantidad de bolsones de mercadería, hecho que derivó en una lucha de “pobres contra pobres”, Rodríguez manifestó que tomó la decisión de dejar de encabezar el reclamo de los tareferos afirmando: “tengo una familia y tuve miedo que me maten”, expresó en relación a los serios incidentes que se produjeron debido al faltante de mercadería. No obstante, el hombre admitió que si existieron disturbios “es porque la gente tiene hambre”.
Comentá la nota