Recorriendo la ciudad El Comercial pudo observar que si bien la municipalidad es severa a la hora de exigirle al contribuyente que respete las normas de seguridad .... tanto como para circular con un vehículo en la vía pública como para las construcciones civiles y sus obreros o cantidad máxima de gente en los boliches o en cualquier actividad sobre la cual tenga potestad, etc, no tiene la misma exigencia con sus propios empleados.
Esto ocurría con un recolector de residuos que si bien tenía un uniforme de la municipalidad, no tenía guantes, casco menos, es decir los mínimos elementos necesarios para realizar su trabajo y no correr riesgos.
Sin embargo a pesar de todo esto, estaba parado a una altura de 4 metros de altura sobre la caja de un camión volcador repleto de bolsas de basura en consecuencia todo los demás no hubiera servido de nada si se hubiera venido de cabeza desde esa altura.
Mientras el intrépido basurero hacía equilibrio en las alturas otro operario le arrojaba las bolsas hasta la cima para que pudiese acomodarlas.
Inestable
La cuestión, a medida que avanzaba la recolección se ponía no solo más peligrosa sino más inestable y en cualquier momento por alguna bolsa mal acomodada la montaña de desechos podía terminar con el basurero "equilibrista" contra el piso.
Pero bueno, el camión siguió acumulando durante cuadras, más y más bolsas de basura pero el operario no se cayó por lo tanto hasta donde se pudo apreciar habría finalizado el día sin sobresaltos.
Y queda para la anécdota el hecho de que si el empleado resultó ileso, la que no resultó ilesa es la imagen de la municipalidad que debería dar el ejemplo en cuanto a recaudos de seguridad en su propia gente o caemos en los "clichés" de rutina "haz lo que yo digo mas no lo que yo hago".
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