En las tardes de enero, la Ciudad baja mucho el ritmo y se repliega

Varios comercios cierran, baja el tránsito y hay largas colas de taxis en las paradas del Centro
En las tardes de enero, la Ciudad duerme la siesta. Como cada primer mes del año, ya en plena temporada de verano, con el receso de la mayor parte de los empleados de la administración pública, muchos platenses de vacaciones y sin el movimiento estudiantil, sólo en las horas de la mañana se advierte algo de la vorágine urbana del resto del año. Pasado el horario del mediodía amaina el tránsito, hay lugar para estacionar en el microcentro, la frecuencia de los micros disminuye, los negocios con horario partido cierran por un rato y en las paradas de taxis la cola no es la de pasajeros sino la de los coches en espera de usuarios. Aunque en líneas generales los platenses ya no se toman, como tiempo atrás, las largas vacaciones mensuales o quincenales y, según remarcan los operadores turísticos, el descanso anual en la costa atlántica no supera la semana - y este enero no es la excepción -, La Plata ha perdido por estos días su ritmo habitual. Durante la mañana sigue habiendo gente por las calles o cumpliendo con trámites en los bancos o en las oficinas administrativas con atención de público, pero después de la hora del almuerzo, la Ciudad descansa. ES FACIL ESTACIONAR Una de las muestras del cambio en el paisaje urbano la ofrece la facilidad para estacionar, durante la tarde, en la vía pública. En las zonas del sistema municipal medido (que durante este mes se cobra sólo hasta las 14) se encuentran espacios vacíos sin mayores dificultades. Ese detalle se advierte también desde la Comuna, pues fuentes del Ejecutivo local precisaron que “la merma más importante de ocupación se produce de 14 a 18”. Según estiman en el área de control del esquema prepago, “la tercera semana de enero el fenómeno se profundizará y recién en la última del mes comenzará a cobrar un ritmo más parecido a los primeros días del año, en que no disminuye mucho la cantidad de vehículos que estacionan en el centro”. La sensación de “vacío” se observa también en los comercios céntricos. Muchos adoptan una modalidad que no siguen el resto del año y es la de cortar el horario corrido: hacen una “impasse” entre el mediodía y las 17. No obstante, el panorama de la tarde en los locales no es muy alentador ni para sus propietarios ni para los empleados, que casi no tienen actividad. En las cuadras ganadas por los negocios, aparece, además, una gran cantidad, sobre todo de kioscos, que “se tomó vacaciones”, con las persianas que se mantienen bajas. La síntesis de los comerciantes en ese sentido es que hay horas en que en las calles del centro “no queda ni un alma”. CALLES Y PARADAS VACIAS Mientras que en los meses de mayor movimiento urbano se acumula la demanda de usuarios en las paradas de taxis, ahora la imagen es a la inversa: sobre la vereda no hay nadie y los choferes del servicio esperan en los que suelen ser horarios “pico” y con una paciencia infinita, a que aparezca algún pasajero que necesite un viaje. “De las 12 horas que por lo general trabaja un taxista, en estos días apenas estamos activos la mitad - indicó el secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis, Juan Carlos Berón -. Es lógico, porque la mayor parte de nuestros clientes, que son empleados, está de vacaciones. Hasta eso de la una de la tarde hay algo de movimiento, pero después la Ciudad queda desierta”, opinó el dirigente, que calcula que la prestación bajó esta semana un 40 por ciento.

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