Tardarán una década en cerrar Fukushima por el alto nivel de radioactividad

Siguen los esfuerzos para refrigerar los reactores. Los que menos se dañaron, el 5 y el 6, ya estarían recibiendo energía, y estarían por conectar el 3 y el 4. Preocupa la radiación en alimentos y agua

El primer ministro Naoto Kan, quien afirmó que la situación mejora de a poco, debía viajar a las proximidades de la central nuclear Fukushima 1 para entrevistarse con el personal que desde hace más de una semana trabaja intensamente para controlar los seis reactores dañados por una serie de explosiones e incendios, pero suspendió su visita por las intensas lluvias, que dificultan la tarea de los rescatistas.

Soldados y bomberos utilizaban de nuevo la mañana del lunes los cañones de agua con el fin de refrigerar los reactores y evitar emisiones de radiactividad a la atmósfera. Las operaciones se centran en el reactor 3, gravemente dañado por una explosión que destruyó el techo del edificio y expuesto al aire libre. Este reactor está cargado de combustible MOX, una mezcla de óxido de uranio y plutonio cuyas emisiones son particularmente nocivas.

Los técnicos de la central siguen intentando restablecer el suministro eléctrico a los reactores, lo que permitiría poner en marcha los sistemas de refrigeración. El reactor 2 ya fue conectado a una línea de alta tensión, pero se están realizando verificaciones antes de conectarlo a la corriente. Los reactores 3 y 4 estarían próximos a conectarse, según la agencia Reuters. En tanto, los reactores 5 y 6 ya estarían recibiendo electricidad, aunque la información no fue confirmada.

Un responsable de la Agencia de Seguridad Nuclear anunció el lunes que la sala de control del reactor 2 podría funcionar en parte desde este lunes.

No obstante, el gobierno anunció que la planta de Fukushima cerrará. Según el diario Asahi Shimbun, la operadora privada Tokyo Electric Power (TEPCO) prevé que será necesaria una década antes de desmantelar por completo la central, debido a los altos niveles de radiactividad.

Siete socorristas de Fukushima ya quedaron expuestos a niveles de radiación de 100 milisieverts, el umbral al partir del cual se considera que aumenta el riesgo de desarrollar un cáncer más tarde.

Por otra parte, en el agua corriente suministrada a una población ubicada a 40 kilómeotrs de la central se detectaron niveles de contaminación tres veces superiores al límite legal. "No hay efectos inmediatos para la salud si se consume el agua temporalmente", declaró uno de los responsables del ministerio de Sanidad, Shogo Misawa. "Pero, por precaución, recomendamos a los habitantes del pueblo que se abstengan de beberla".

Fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros alrededor de la central se detectaron también niveles de radiactividad elevados en leche, espinacas y otras verduras.

Las autoridades han multiplicado los mensajes tranquilizadores y llamaron a los japoneses, muy preocupados por las cuestiones relacionadas con la calidad alimentaria, a mantener la calma.

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