Ya son 120 las familias cuyas viviendas sufrieron daños con el temporal. La Municipalidad releva casa por casa para entregar la ayuda. La Provincia también comprará muebles.
Hasta anoche eran 120 las familias afectadas por el fenómeno. Se trata de los vecinos relevados por el equipo de trabajadores sociales de la Municipalidad, que debe detallar los daños para enviar los informes a la Provincia, de donde proviene gran parte de la ayuda.
Al respecto, Miguel Tutor, responsable de comunicación de la Municipalidad de Laboulaye, informó que “se tardará más de tres meses en reconstruir y volver a la normalidad en la zona afectada, siempre y cuando el tiempo nos acompañe”. “El panorama no es fácil pero está todo controlado, hay una asistencia ordenada y organizada”, aclaró.
“Tenemos personal de informática haciendo las planillas detalladas de cada pérdida y cada daño, a la vez que estamos limpiando y recuperando espacios después del temporal”, añadió el funcionario.
Como ocurre en estos casos, la solidaridad de la gente se hizo presente. Es que después que la noticia del tornado tomara estado público, llovieron de todos lados las donaciones, entre ellas, productos perecederos.
Tutor explicó al respecto que “por ahora no se van a recibir más donaciones ya que hay cosas que se pueden poner feas y no queremos desaprovechar la buena voluntad de la gente”.
En cuanto al servicio eléctrico, el titular de comunicación informó que queda todavía un 25% de la zona afectada sin el suministro. “La cooperativa restableció la luz en algunas viviendas, arreglando sobre todo mampostería y cableado que se había caído por el viento, pero todavía queda un 25% de las viviendas sin luz. Por eso calculamos en poco más de una semana más la normalización del sistema”, comentó Tutor.
Más patrullaje para evitar robos
La Policía de la zona reforzó los patrullajes para evitar robos en las viviendas inundadas y que debieron ser abandonadas por sus habitantes. Para ello se llamó a todos los efectivos de la zona que estaban prestando servicio en destinos turísticos con el fin de duplicar las guardias.
Miguel Tutor explicó que “temen que algunos inescrupulosos aprovechen la desgracia de la gente para hacer daño. En algunos casos hay vecinos que hacen guardias y siempre hay alguno de la familia cuidando sus pertenencias”.
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