Tarariras lastimaron a tres bañistas en las playas de Garupá

Tarariras lastimaron a tres bañistas en las playas de Garupá
Dos menores y un mayor debieron ser atendidos por los médicos de guardia luego de ser mordidos mientras se encontraban en el arroyo. La playa debió ser evacuada el sábado y ayer se realizó la limpieza de camalotes

Tres personas resultaron heridas en las playas ubicadas a metros de la costanera local por mordeduras de tarariras.

La situación se vivió el sábado por la tarde y fueron atacados dos menores (una nena y un niño) y un mayor que fueron rápidamente atendidos por los médicos que estaban de guardia. Luego de eso las autoridades municipales resolvieron cerrar la playa central -la más grande y ubicada a metros del centro de la localidad- y sólo dejar habilitada la de la zona Sur.

El ataque de las tarariras (Hoplias malabaricus) se dio a personas que se encontraban quietas cerca de camalotes que llegaron con la crecida, producida por las intensas lluvias. Esos son lugares propicios para la reproducción y atacan para defender su territorio, según el experimentado pescador Víctor Bonifato.

Ayer por la mañana, los guardavidas y personal de la Municipalidad de Garupá procedieron a limpiar el arroyo de los camalotes y se sacó gran cantidad de especies que se encontraban junto a la vegetación.

En charla con El Territorio Sebastián Dutra, director de Turismo de Garupá, explicó: “Nosotros apenas nos enteramos de los ataques se resolvió evacuar la playa por seguridad”.

“Sólo hubo esos tres ataques y hay que aclarar que no hubo ataques de rayas como se dijo”, resaltó.

El funcionario municipal llevó tranquilidad a la población al decir que “es algo común que pasa cuando hay muchos camalotes que llegan por la crecida. El año pasado pasó lo mismo y tres personas resultaron mordidas por tarariras un día que había muchos camalotes”.

Para Bonifato “los ataques van a seguir porque hay más gente en el agua y la tararira se mueve junto con la piraña donde hay vegetación y cerca de la costa y puede atacar a personas de piel blanca y que están quietas, pero lo hacen en defensa de su territorio”.

“No hay que alarmarse, lo que pasa que ahora hay más gente en el agua y hasta la transpiración es un cebo para los peces, así que cuando estén en el agua hay que moverse”, afirmó.

Comentá la nota