El secretario de Transporte, Raúl Merino, estimó que los subsidios nacionales y municipales cubrirán este año, por partes iguales, el 30% de las necesidades financieras.
La Tamse siempre fue deficitaria: desde el arranque, en julio de 2002, y aun después de 2005 cuando renovó con unidades nuevas toda su flota y aumentó notablemente la venta de boletos al recrease su capacidad de carga.
La novedad sobre las proyecciones realizadas por Merino es que el escenario tarifario actual es altamente favorable, al impactar el mayor aumento tarifario en el servicio desde que la empresa existe: 33% que significan $ 0,50 por boleto.
Aún así, la necesidad del apoyo financiero municipal es importante. Es cierto que entre junio y setiembre se cancelarán los créditos o leasing (cerca de 2,7 millones por mes) que se sacaron en 2005 para la compra de 250 vehículos nuevos, pero también lo es que no se ha amortizado en absoluto un parque automotor que ya tiene 5 años -algunas unidades, 6- y que más temprano que tarde se deberá dar respuesta a las demandas salariales 2010 de la UTA.
Merino dijo que se prevé ingresos de 266 millones de pesos para 2010 y por todo concepto, correspondiendo el 70% a venta de boletos, 15% para subsidios nacionales y otro porcentaje igual de ayuda municipal. Ese porcentaje significa, exactamente, $ 39.999.000.
Merino advirtió que a fines de año la situación financiera será distinta al cesar las obligaciones que se contrajeron para la compra de 250 unidades, y que la situación de la empresa es relativamente buena si se tiene en cuenta que bajo su administración bajó la relación empleados por unidades de 3,46 a 3,05. Esto es un dato interesante, pero también hay que advertir que al menos parte de este aumento es por la incorporación de las líneas diferenciales, que en la mayoría de los casos agregan déficit a la empresa.
Otro dato reivindicado por Merino y que también es atendible es que aún no se han visto en su real dimensión los beneficios del reajuste tarifario. Es que enero y febrero son los peores meses de corte de boleto, por lo que el impacto se verá realmente desde marzo.
En enero, los colectivos comunes de la empresa vendieron 3.684.313 boletos; los diferenciales 159.530 y los trolebuses 666.624.
Comentá la nota