Tampoco hoy habrá clases en la escuela que se incendió

Tampoco hoy habrá clases en la escuela que se incendió
Una parte de la Simón Bolívar fue alcanzada por las llamas hace una semana y un alumno resultó herido. Ayer el timbre de ingreso provocó un fogonazo que llevó a cortar la luz en parte del edificio.
Un nuevo cortocircuito, esta vez en el timbre que llama a clases, dejó al Simón Bolívar sin luz y los alumnos no pudieron volver a las aulas. Así, la actividad en la escuela secundaria de San Martín, que se incendió parcialmente el martes pasado por un problema eléctrico, no pudo ser retomada tal como se había anunciado y recién mañana, los más de 900 alumnos volverán a las aulas.

"Es una lástima, hemos estado trabajando durante cinco días para habilitar la escuela y el pulsador de un timbre que falló, tira por el suelo todo el esfuerzo", señaló el subdirector de Infraestructura Educativa, Walter Lucero.

Ayer, los alumnos del turno mañana, muchos de ellos acompañados por sus padres, volvieron a clases pero cuando sonó el timbre de ingreso, la llave se quedó pegada. Hubo entonces momentos de temor, dada la experiencia reciente y las autoridades, luego de cortar la luz, decidieron suspender nuevamente las clases.

"Falló el timbre y al no tener un circuito independiente, tuvimos que bajar la llave de todo el tablero, que comanda además, el sector de gobierno y también el salón de usos múltiples", explicó Lucero y siguió: "Luego del incendio, la primera etapa del trabajo era restituir el servicio educativo lo antes posible. Durante cinco días revisamos los sistemas de gas, de agua y se trabajó colocando artefactos nuevos y probando las llaves térmicas. Hasta el sábado todo andaba bien y hoy (por ayer) falló la llave del timbre".

Ayer por la mañana, los técnicos trabajaron para reemplazar el circuito del timbre, con la idea de habilitar la escuela hoy. Además, la gente de Infraestructura tenía previsto volver al Simón Bolívar recién en dos fines de semanas y quitar de los techos el papel ruberoid existente y que sirve de aislante, un material muy inflamable que seguía en contacto con algunas luminarias y que fue el motivo del incendio del martes.

Lo cierto es que por pedido de la comunidad de esa escuela, esos trabajos se aceleraron y ayer se quitó el papel ruberoid de los cielorrasos. Aunque esa tarea quedó terminada por la tarde, remover los cielorrasos de la escuela dejó mucho polvillo en el suelo, por lo que hoy se terminará de lavar pisos y se desinfectará, para retomar las clases finalmente mañana.

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