Talleres, sin norte

Talleres, sin norte
Pobrísimo. El Matador perdió en Tucumán 1-0 ante Atlético y cayó en zona de descenso. Olvidable.

Perdido en el norte. Perdido sin norte. Sin rumbo. Inexpresivo. Sin sentido, casi. Talleres coronó otra de las peores producciones en la B Nacional y cayó en zona de descenso. La derrota contra Atlético Tucumán, 1-0 en contra reflejó la ambivalencia de un equipo sin identidad. Y también la escasez del dueño de casa.

Fue llamativo el primer tiempo de Talleres. Mal con la pelota. Mal sin ella. El Albiazul arrancó el juego plantado a medias. Pero no se puede sindicar una abrumadora superioridad de Atlético, sólo que la T, arbitró los medios para que el dueño de casa le inclinara la cancha. Un equipo inconexo y muy errático en el mediocampo le dio posibilidades al Decano. Todo producto del error del equipo visitante. No fueron tantos los méritos de Atlético. Increíblemente, ni Leyes ni Navarro tuvieron un buen arranque. Jugadores de buen pie, imprecisos y lentos. Eso comenzó a costarle a Santillo, que fue teniendo trabajo a medida que también los centrales (Vera y Avendaño) no salían a cortar.

A los 7 se salvó la T con una buena subida de Acosta. Un jugador picante. Montiglio lo tuvo promediando la etapa con un remate que Santillo logró tapar. Díaz sumó de a poco, pero arrancó lento. Bottino también trató de insinuar, pero en el anillo central fue perdiendo consistencia y eso le posibilitó a Acosta llegar a la apertura a los 41m. Una fórmula provistas para el local: espacios en la medialuna. Y eso tuvo el volante que se perfiló con tiempo y fusiló a Santillo.

A todo esto, con poquito, la T podía generarle al Decano. Tuvo el empate con una gota que se fue cerca de Sánchez Sotelo y luego un cabezazo de Agustín Díaz. Ofensivas esporádicas, pero que dieron a entender que todo lo que había conseguido el local había sido más producto de los errores de Talleres que de méritos propios.

Nada cambió. Hacia el final del juego no mucho cambió en la T. Inconexo. Las ideas se le fueron por la alcantarilla de la imprecisión. Fue una máquina de errar el medio. Y apenas unos chispazos para Sanchez Sotelo o Klusener (encima el 9 bajaba hasta la mitad de cancha para que le llegara algo). Favio Álvarez por Navarro (muy mala noche) y Juan Tevez por Bottino no fueron soluciones. Atlético le atacaba de contra, con poco. Y la T no reaccionó nunca. La entrada de Carabajal sobre el final por Cháves no significó mucho en ofensiva. La T coronó casi una de las peores producciones del campeonato. Pobrísimo, en líneas generales, perdiendo con un rival que “se prende” con muy poco. Talleres, sin norte en el norte.

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