El Albiazul tendrá un 2014 con tres objetivos primordiales, que abarcan desde lo deportivo con la búsqueda de estabilidad en la B Nacional, a las inferiores y al plano institucional, con levantamiento de quiebra y elecciones. Un año crucial.
Douglas Haig, quien lo persigue, tiene un partido postergado. En ese lapso, pudo celebrar los 100 años de vida, con una fiesta del Centenario que dejó imágenes imborrables para la posteridad.
Talleres tiene por delante varios desafíos, y el análisis pondrá su óptica puntualmente en tres aristas, deportivas e institucionales, con las necesidades por mejorar de un 2014 que promete ser trascendental.
Levantar la quiebra y elecciones
En lo institucional, este 2014 puede ser el corolario del proceso que hizo trastabillar y quebrar a Talleres, con 10 años de un proceso de quiebra que fue incómodo, sinuoso y desestabilizador para la entidad. Tras nueve años de intervención judicial, el juez de la causa Saúl Silvestre anunció que en junio de 2014 es la fecha tentativa de saneamiento del pasivo y con eso, celebración de acto eleccionario para elegir nuevas autoridades del club. Al día de la fecha, el albiazul adeuda 6.500.000 pesos, y de concretarse un nuevo proyecto de distribución en abril, con un algunos créditos que restan cobrar y otros recursos, quedaría en 4 millones de pesos. A pesar de que no hay fondos para ese saldo, tanto desde el Fondo de Inversión como del juzgado, se ponen fecha límite de levantamiento de quiebra antes de junio. De concretarse, los comicios se harían efectivos para esa fecha y entonces, ya habría una primera comisión directiva en marcha.
A pesar de que aún no hay candidatos formales, en los pasillos de la sede se habla de que algunos sectores no perderán oportunidad para postularse. El Fondo tendrá sus representantes (con seguramente Rodrigo Escribano a la cabeza); el movimiento “Talleres es de su Gente” igual (¿Alejandro Kenig y Gustavo Lawson?), el “Núcleo Centenario” de Daniel Quinteros, y no hay que descartar a Gabriel Bermúdez, actual secretario de Transporte del gobierno provincial, quien además de estar empadronado, hace tiempo trabaja para conformar su lista y presentarse como aspirante a la conducción.
El club quebró el 28 de diciembre de 2004, y vale aclarar que incluso la Ley 29.284 de Salvataje de Entidades Deportivas prorrogó por cuatro años más el plazo de para una eventual liquidación de bienes, pero igual, en 10 años, como lo estipulaba la primera promulgación de esta normativa, Talleres lograría el saneamiento y levantamiento de la quiebra. Es el desafío más importante no sólo del 2014, sino del nuevo milenio albiazul.
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