Está compuesta por 50 internas de la Unidad 50 que confeccionaron ropas para chicos y las entregaron a la Cruz Roja de esta ciudad balnearia, para después ser entregado a los más necesitados. Las internas desarman prendas de adulto y utilizan esa tela como materia prima para confeccionar moldes y armar ropa de niños.
Las detenidas confeccionan prendas de vestir para chicos que luego son entregadas a la Cruz Roja para que las distribuyan entre los más necesitados.
Todo comenzó para el Día de la Mujer del 2008, cuando la profesora de Educación Física Gabriela De León, que presta servicio en esa dependencia carcelaria concurrió a una academia de peluquería en la cual solían ir a barrios humildes a cortar el cabello gratis. Luego de esa visita y con el apoyo de la directora de la unidad 50, Doelia Bonavita y Dora Scarlatta, presidenta de la Cruz Roja Mar del Plata coordinaron concurrir a la cárcel para cortarles el pelo a las internas.
Scarlatta, además de ser la presidenta de la Cruz Roja Mar del Plata, es la dueña de la academia que solidariamente cortan el pelo gratis en barrios carenciados. Luego de esta visita y teniendo en cuenta que la Cruz Roja reciben muchas donaciones de indumentaria de adultos pero no así de niños, ya que siempre pasa al hermanito menor hasta que la ropita ya no sirve, se refaccionó un salón que se encontraba desocupado en el penal. Se colocaron 5 maquinas de coser (préstamo de la Cruz Roja para el taller) y se comenzó con el taller de costura. Durante los dos primeros meses estuvo concurriendo una profesora de costura pero luego no pudo asistir más y las detenidas comprometidas con el proyecto comenzaron a pedir revistas y a calcar moldes de niños. Fue así que pudieron seguir adelante con el taller.
Las internas desarman la prenda de adulto y utilizan esa tela como materia prima, es decir, cortan con los moldes y arman ropa de niños que luego es donada a la Cruz Roja y ellos se encargan de distribuirlo a la gente necesitada. Este taller tiene un montón de beneficios para las internas, significa tener su mente y tiempo ocupado en algo productivo, aprender un oficio para el día que recuperen su libertad y además, si no tiene otro oficio, cobran el peculio. Para la Cruz Roja significa conseguir la ropa pequeña que tanto necesitan ya que tienen 13 comedores escolares a los que ayudan.
Durante la epidemia de gripe A, las internas trabajaron dos meses haciendo barbijos de tela y descartables que fueron entregados a Defensa Civil y al Hospital Ínter zonal de Mar del Plata.
El miércoles 24 se realizó la tercer entrega de ropa totalizando aproximadamente unas 800 prendas confeccionadas con sumo cuidado y prolijidad con detalles como bordados y dibujos.
El día 15 de marzo, la señora Scarlatta tiene previsto viajar a Buenos Aires a la Cruz Roja, sede central, para presentar el proyecto de realizar este taller, con el mismo sistema en todas las sedes que tiene esta entidad y donde exista a su vez Unidades Penales para canalizar y llevar adelante este emprendimiento.
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