El SUTE aceptó la oferta y el lunes se inician las clases

En un plenario tenso y con votos divididos, se impuso la postura de la conducción sindical docente proclive a la oferta oficial. El salario inicial llegará en julio a $ 1.830.
En una sesión tensa y votación dividida (realizada por urna, dado que el viejo sistema de mano alzada no terminaba de convencer a los opositores), el plenario del SUTE aceptó la propuesta salarial del Gobierno, que lleva el sueldo inicial del maestro de grado a 1.730 pesos en marzo y 1.830 pesos en julio. Esta resolución permite a las autoridades escolares tener la seguridad de que las clases comenzarán el lunes.

De acuerdo a las cuentas que sacaron quienes estaban por la afirmativa y por la negativa, hubo 219 mandatos de escuelas por la aceptación, 144 por el rechazo y 72 delegados llegaron a Tunuyán con mandato abierto, esto es sin definición final de los docentes de base. Sin embargo, en todos los casos, la oferta gubernamental era considerada insuficiente, por lo que quienes aceptaron la oferta reclamaban que las negociaciones paritarias continúen abiertas.

El Tiro Club de Tunuyán albergó a los delegados de las escuelas que deliberaron durante la mañana y hasta las 16. Durante las casi 6 horas que duró el encuentro, 38 oradores explicaron su posición respecto de la oferta salarial oficial, de los cuales 31 venían con mandato negativo desde sus escuelas.

Durante los discursos, se acusó a la conducción del SUTE de ser funcional al gobierno de Celso Jaque, así como se criticaron duramente las condiciones salariales de los celadores, quienes apenas recibirán un incremento de 150 pesos, $ 100 en marzo y $ 50 adicionales en julio, que harían llegar el salario a los $ 1.000.

En el fragor de la lucha, los levantiscos acusaron al sindicato de acreditar delegados en la puerta del Tiro Club para lograr superarlos en la votación. Es que los delegados debían llegar al plenario con una planilla oficial firmada por sus compañeros de escuela con la posición oficial de las bases y, según acusaron quienes rechazaban el acuerdo salarial, algunos delegados no llegaron con ese documento en el que consta la posición de esa escuela.

La titular del SUTE, Cristina Rasso, aseguró que "todos los compañeros fueron acreditados como corresponde. Realizamos la votación con total transparencia, por urna, con veedores y en total libertad".

Rasso indicó, además, que la propuesta salarial oficial fue aceptada con reclamos. "Los docentes quieren que las paritarias sigan abiertas, para poder seguir discutiendo la pauta salarial de acuerdo al incremento de la inflación. Hay mucha desconfianza en las simulaciones del Gobierno", admitió.

Una vez terminado el plenario, los docentes se aglutinaron en torno a los medios convocados para plantear sus quejas.

Al grito de "nos entregaron", algunos docentes señalaron que no hubo tiempo para la discusión en las escuelas y que el plenario se realiza dos días antes del comienzo de las clases. "Queremos calidad educativa, pero de qué calidad hablamos si la canasta básica cuesta 2.300 pesos. Yo cobro 1.440 pesos, soy maestra de grado y con 20% de zona", dijo una de las docentes a los periodistas en la puerta del club.

Otro docente dijo que la realización del plenario en Tunuyán era una estrategia del SUTE para obstaculizar la participación de los delegados docentes en el plenario, dada la distancia al Valle de Uco. Esta voz fue acallada por una docente del lugar, quien dijo estar de acuerdo con la convocatoria porque esa distancia es la que debían recorrer los docentes de otros departamentos a la Ciudad de Mendoza.

Así se cerró la tarde, con el ánimo caldeado y la secreta esperanza de algunos docentes de que "el gremio pierda las elecciones de Junta Calificadora y de Disciplina" (ver aparte).

Al mismo tiempo, en Buenos Aires, la CTERA aprobaba por abrumadores 141 votos contra 7 el acuerdo paritario suscripto por el Gobierno nacional y el sindicato docente.

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