Fue en la Villa San Damián, donde cerca de 15 familias se quedaron sin luz y unas 400, sin teléfono.
‘Fue una desgracia con suerte’, dijo Norma Cortés, una de las damnificadas en relación al incidente que se originó cerca de las 7 y que dejó varias horas sin luz a cerca de 15 familias y a unas 400 sin teléfono. Esto fue confirmado por los operarios de las empresas que trabajaron durante todo el día cambiando cables y los postes en la calle Doctor Ortega y Rivadavia.
Marcos Vera, fue el vecino más afectado ya que su vivienda está justo en la esquina donde cayeron los primeros postes. Es más, uno de ellos cayó sobre el techo de su casa. A causa de esto, el hombre que ayer cumplía años dijo que se le trizaron los vidrios de las ventanas, se le rajó la membrana y se le quebraron algunas maderas del techo. Sandra, la hija de Marcos, contó que ella y sus dos pequeños estaban durmiendo cuando sintieron el estruendo. ‘Fue como una explosión. Y sentía que los vecinos gritaban el nombre de mi papá. Yo no entendía qué pasaba y además se escuchaba la gente que estaba en la vereda que gritaba “pará, pará...” al camionero, dijo la mujer que levantó a sus pequeños y los acostó en el comedor de la casa porque sobre su habitación quedó la mitad de un poste de luz. ‘Además por miedo no queremos ni encender la cocina’, dijo y contó que hizo fuego para cocinar una carbonada en el patio de la casa. Hasta el cierre de esta edición, los vecinos seguían sin luz y teléfono.
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