Vecinos damnificados de barrio Alta Córdoba, acompañados por el abogado Mauro Ompré, lograron frenar el jueves la demolición de cuatro casas. Solicitaron a la Justicia una “prueba anticipada”, para determinar el valor puntual de cada casa.
El abogado que representa a un grupo de vecinos damnificados de barrio Alta Córdoba, logró frenar el jueves la demolición de cuatro casas, las cuales estaban en el listado de las primeras tareas que iba a realizar la firma Brasca, contratada por las autoridades.
El abogado Mauro Ompré, en diálogo con LA MAÑANA Digital, confirmó las informaciones difundidas en las últimas horas y remarcó que en el pedido a la Justicia “el primer punto solicitado es si es necesario o no la demolición de los inmuebles”. Explicó que esa cuestión no es menor, ya que de esa manera se determinaría si efectivamente las construcciones deben ser demolidas. Ompré expresó que "las autoridades provinciales nunca solicitaron a la Justicia una pericia oficial que pudiera haber demostrado que existía riesgo en los hogares y que era necesario derrumbar”.
Según relató ayer el abogado al programa Cara y Cruz de Radio Universidad, “tres veces quisieron derrumbarle la casa a un cliente y tuve que ir cuatro veces al lugar para impedirlo".
Ompré presentó a la Justicia una solicitud de “prueba anticipada”, indicó que de esta manera "hemos pedido que previo se nos informe con una pericia multidisciplinaria en cada casa se haga una pericia y se le determine al juez qué valor tiene cada casa puntualmente".
Las tareas continúan. En la tarde de ayer había llegado la autorización de la fiscal Eve Flores, que interviene en la causa, y posteriormente se obtuvo el consentimiento de otros propietarios para avanzar con la retroexcavadora.
En las tareas preliminares a las demoliciones de seis casas, se procedió al corte de la energía eléctrica y gas en las viviendas a derribar.
Arturo Brasca, titular de la empresa, precisó ayer que primero fue volteada la pared de un galpón y luego se demolieron dos viviendas.
“Lamentablemente tenemos que destruir para poder reconstruir”, señaló en declaraciones a Teleocho Noticias. Informó también que se prevé que las tareas de limpieza y demolición conlleven entre dos y tres semanas.
Cabe recordar que la explosión afectó a unas 500 viviendas en barrio Alta Córdoba, y que las demoliciones son el paso previo para la reconstrucción prevista en ese vecindario.
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