La madre de Marita Verón recibió llamados anónimos en los que le advirtieron que no se meta con el jefe de Policía Racedo. Un tercer mensaje a su domicilio particular alertó que la habían secuestrado. La mujer atribuyó las amenazas a “policías corruptos”. Su abogado dijo que “todo forma parte de la interna policial”. Investigación federal.
"Llamaron a su casa el sábado al mediodía, cuando Susana estaba viajando a Simoca para ir al cementerio donde está enterrado su esposo, Daniel Verón. Atendió otra persona, a quien le dijeron que Susana no se tiene que meter con el jefe de Policía Jorge Racedo", relató el letrado en declaraciones a este matutino.
Garmendia dijo que "después de ese llamado anónimo, se le avisó a Susana, quien decidió regresar inmediatamente a su casa (en la Capital tucumana) y en ese interín recibió una llamada a su teléfono celular donde volvieron a amenazarla de muerte, diciéndole HDP, no te metas con Racedo, y ella le respondió el insulto y cortó".
Según el abogado, "antes de que Susana llegue a destino, volvieron a llamar a su casa y dijeron que la habían secuestrado", lo cual resultó ser falso, aunque de todos modos constituye un elemento importante en la causa judicial iniciada tras las amenazas.
Garmendia informó a EL SIGLO que inmediatamente después de sucedidos estos llamados anónimos amenazantes, se puso en aviso al ministro de Seguridad Ciudadana, Jorge Gassenbauer, y se procedió a radicar una denuncia ante la División de Trata de Personas, que rápidamente se hizo presente en la casa de Trimarco.
Por su parte, la madre de Marita Verón afirmó, entrevistada por Radio Nacional, que las amenazas partieron de "la propia Policía de Tucumán, de los policías corruptos", según informó la agencia DyN.
"Como desde la fundación (María de los Ángeles) seguimos desarmándoles los negocios de la droga y la prostitución les molesta eso y quieren armar una cuestión mediática", advirtió la mujer.
Trimarco dijo que seguirá "luchando" pero está "un poco molesta" por las "amenazas de muerte" contra ella y su nieta Micaela, hija de Marita.
"Hubo una llamada que dijeron que me iban a matar a mí y a mi nieta", remarcó, y lamentó que una de las llamadas la haya atendido la menor de edad.
Tras aclarar que "por orden de la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) y de la ministra de Seguridad, (Nilda Garré) tenemos custodia de Gendarmería Nacional", remarcó que también las grabaciones quedaron en poder de la justicia, porque sus teléfonos "siguen intervenidos".
“Parte de la interna policial”
El abogado Garmendia aseguró a nuestro diario que "estas amenazas forman parte de la interna policial, en la pelea entre sectores corruptos de la fuerza, que no quieren que se profundice el trabajo que está realizando Racedo contra la trata de personas".
Al respecto, el abogado recordó que en los últimos días "se allanaron varios prostíbulos y el Jefe de Policía advirtió que está totalmente dispuesto a seguir adelante, lo que seguramente molesta a un sector corrupto, que ve que sus oscuros intereses corren peligro". Garmendia destacó que "Racedo fue quien echó a los policías Lobo y Trejo, de la Comisaría Segunda, por corruptos, luego de que en mayo de 2012 la Fundación presentara varias pruebas contra ellos, demostrando que querían sacarle plata a chicas que ejercían la prostitución para dejarlas trabajar".
En el mismo tono, aseguró que "Racedo sacó a los corruptos, avanza contra los prostíbulos y la trata, por lo que vemos claramente que estas amenazas apuntan a desprestigiar al Jefe de Policía, que está haciendo un gran trabajo y lo respaldamos. Quieren usarla a Susana para armarle una crisis política a Racedo", resumió el abogado de la Fundación María de los Ángeles.
Según el letrado, el mismo día en que se produjeron las amenazas telefónicas "a Susana la llamaron el ministro Gassenbauer y el Gobernador (José Alperovich) para darle su apoyo y garantizarle la seguridad, tanto a ella como a su familia, y también se hizo presente en su casa el propio Racedo".
A su turno, el Jefe de Policía de la Provincia coincidió con Garmendia al afirmar: "Alguien quiere enfrentarme con Trimarco porque estamos trabajando en forma conjunta para cumplir con la ley de Prostíbulo Cero que existe en la provincia". Además, en declaraciones a la agencia Télam, el funcionario recordó que el año pasado se hicieron "más de 60 allanamientos a prostíbulos y este año seguimos con ese trabajo".
Trascendió que ayer Trimarco se reunió con Alperovich, a quien le habría reclamado que realice más cambios en Seguridad por considerar que las amenazas que sufrió salieron desde esa área del Gobierno. Según fuentes oficiales, habría cuestionado la figura del actual secretario de Seguridad Ciudadana, Eduardo Di Lella, quien "sobrevivió" a la escandalosa salida del antecesor de Gassenbauer al frente de esa cartera: Mario López Herrera. Justamente, este último dejó el cargo luego de que Trimarco le reclamara públicamente al titular del Poder Ejecutivo que lo cambie, tildándolo de "inútil" y de "sinvergüenza", días después del polémico fallo judicial que absolvió a los 13 acusados en el juicio por el secuestro y desaparición de Marita.
Por otro lado, es vox populi que el comisario Jorge Racedo mantiene un enfrentamiento de vieja data con el subjefe de Policía de Tucumán, Luis Pedraza.
La investigación
Además de la denuncia ante la División Trata de Personas, Trimarco y sus abogados concurrieron el domingo a los Tribunales Federales para brindar detalles del hecho al fiscal general Antonio Gustavo Gómez. Inmediatamente, se dispuso que una comisión especial de la Gendarmería Nacional realice distintas diligencias orientadas a identificar a los autores de las amenazas.
En este sentido, EL SIGLO pudo conocer que ya estarían en manos de la Justicia Federal las desgrabaciones de los llamados anónimos, que habrían sido facilitados a los investigadores por distintas empresas de telefonía móvil. En este sentido, fuentes vinculadas a la causa señalaron que las amenazas se habrían realizado desde teléfonos celulares distintos y de diferentes firmas.
En la investigación participan conjuntamente la Justicia Federal con asiento en Tucumán y las fiscalías provinciales.
En concreto, la Justicia Federal investiga la comisión de los posibles delitos de amenaza de muerte seguida de extorsión y secuestro virtual en grado de tentativa, lo que determinaría la competencia de ese fuero para llevar adelante las actuaciones.
Para brindar detalles de las amenazas recibidas el sábadjo, ayer por la mañana se presentó a brindar testimonio en los Tribunales Federales Micaela Verón, la hija adolescente de Marita.
"¡Toda la mañana en el juzgado federal, di declaración porque nos amenazaron de muerte!", escribió la joven en su cuenta de la red social Twitter (@Micaveronn). En otro de sus “tuits”, Micaela, coincidiendo con la teoría del abogado Carlos Garmendia, expresó: "Tenemos seguridad estamos bien fue por teléfono (la amenaza), pero es una vergüenza que sea la misma policía la que hace esto!".
Repercusiones nacionales e internacionales
Luego de que EL SIGLO informara ayer las amenazas de muerte que recibió Susana Trimarco, los principales medios escritos, radiales y televisivos del país se hicieron eco y le dedicaron a la noticia los espacios principales de sus portales de Internet.
Inclusive, el hecho recorrió algunos medios latinoamericanos, como la agencia Cosecha Roja, de la Red de Periodistas Judiciales de Latinoamérica, que reprodujo declaraciones de Luján Araujo, integrante de la Fundación María de los Ángeles. "No queremos darle mucha entidad. Mañana tiene previsto viajar a Mendoza y el fin de semana va a ir a Mar del Plata, al partido Boca Independiente. Susana piensa seguir con su agenda tal como la tenía planteada", comentó la mujer.
Araujo agregó: "A Susana la amenazan de muerte muy seguido, más de lo que se hace público, por eso preferimos no ahondar en el tema". Dijo que Trimarco vive con custodia policial desde hace varios años debido a la cruzada que lleva adelante para desenmascarar las complicidad policial y política que permiten el funcionamiento de las redes de trata de personas para la prostitución. "Se realizó la denuncia correspondiente pero ella vive con su vida, digamos, de lo más normal", finalizó Araujo.





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