El servicio de transporte público de la capital neuquina -que presta la concesionaria Autobuses Santa Fe- pende, otra vez de un hilo, y ese delgado sostén depende a su vez de lo que decida una dura interna sindical entre las fracciones que representan a los choferes.
Esta interna, que enfrenta a la conducción del gremio UTA con delegados internos de la empresa, tiene razones objetivas además de la pelea por conducir la representación de los trabajadores: liquidaciones de sueldos erróneas, malas condiciones laborales, incertidumbre casi permanente, son algunos de los problemas que se enumeran fácilmente en la empresa del servicio más cuestionado por los ciudadanos capitalinos.
Los dos extremos de la actual posibilidad de renacimiento del conflicto, son el titular de la UTA Neuquén, Néstor Belmúdes, y el delegado interno de choferes, Raúl Araya. Según este último, se reunirían este mismo martes para considerar la situación, en un contexto complicado por la suspensión de al menos seis trabajadores.
En el actual contexto electoral, con el intendente de la ciudad, Horacio Quiroga, como uno de los candidatos con posibilidades para la gobernación, se intentará frenar el conflicto por todos los medios, mientras al mismo tiempo otros sectores no dudarán en incentivarlo.
Esto, por supuesto, acrecienta la delgadez del hilo del cual pende el servicio desde hace más de un año.

Comentá la nota