Suman restricciones en los servicios de micros local

La poca reserva de gasoil subsidiado se acabó en las líneas de micros y las unidades del autotransporte de la Región tuvieron que salir otra vez a cargar los tanques en las estaciones de servicio. Mientras mantienen cortados los servicios nocturnos para ahorrar combustible y así poder destinar el que consiguen a los recorridos de las horas de mayor demanda de pasajeros, no hay señales de salida para la crisis, según advierte el sector empresario.
"Seguimos igual, sin cambios, recortando las frecuencias de la noche y usando el gasoil que tenemos para dar los servicios en las horas más importantes del día. Hemos recibido algo de combustible, pero no lo suficiente para el funcionamiento normal y tuvimos que volver a las estaciones de servicio", indicó una fuente de las empresas de colectivos.

El servicio de micros de la Región, se sabe, se encuentra en el medio de un conflicto entre el Gobierno e YPF. La Nación tendría una deuda con la petrolera por el combustible subsidiado por el Estado y de ahí que la productora de hidrocarburos retacea el cupo de combustible que entrega al autotransporte.

ESPERAN CUPO

Ya sin ningún litro correspondiente a la entrega de mayo, en las terminales de micros esperan parte del cupo de gasoil que les correspondería en junio, pero esa partida subvencionada recién la podrán solicitar mañana al mediodía, y tampoco se tiene la certeza de cuánta cantidad recibirán ni cuándo se efectivizará la provisión.

Además de no contar con el volumen necesario de gasoil, entre las empresas reina la incertidumbre. Es que no reciben tampoco información oficial sobre el desarrollo de la crisis y desconocen entonces cuándo podría haber una solución a la escasez. Hoy, en horas del mediodía, habrá una reunión en la Cámara de Transporte de la Provincia y los representantes del sector esperan poder obtener ahí algunas precisiones.

COMPLICACIONES

En tanto, sin la posibilidad de tomar micros a la noche, a la gente se le complica la vida cotidiana. Tal es el caso de los hijos de Miriam Calduch, vecinos de Parque Sicardi. "El último ramal de la Este entra al barrio a las diez de la noche y ellos salen de la facultad después de esa hora. Hasta las 4.30 no vuelven a tener servicio. Es mucho tiempo sin colectivos. Hace diez días que vuelven en remise, que cuesta unos $40, y ese gasto se hace insostenible", planteó la mujer.

Además, la suspensión de servicios nocturnos tiene su rebote en horarios que se supone no habría recortes de prestación, como le ocurrió ayer a una usuaria de City Bell, quien esperó 45 minutos cualquiera de tres ramales de la 273 en el camino Belgrano y 450 y pasaron dos tan repletos de pasajeros que no se detuvieron y un semirrápido. "Si es por el tema del combustible, que reorganicen todo y saquen el semirrápido, que lo toma muy poca gente", propuso Delia Otero, que salió de su casa a las 7 y llegó al trabajo, en 7 y 41, a las 8.40.

Aunque en otros pocos puntos del país ocurre una situación similar (como en la ciudad de Córdoba donde hasta han habido paros parciales del autotransporte), en esta región la crisis se sufre con mayor rigor porque todos los operadores del sistema de colectivos se abastecen a través de YPF y no de otras petroleras.

Si bien no observan signos para un fin del conflicto, en las compañías de micros regionales no pierden el optimismo. "Hay que ser realistas. Esto no puede seguir de por vida. Es un servicio público que tiene que funcionar y por mucho que se prolongue la crisis en algún momento tendrá que haber una solución", puntualizó un directivo de una UTE que opera en La Plata y Ensenada.

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