Los usuarios del servicio reclaman por el bajo rendimiento de las recargas virtuales y las tarjetas prepagas. Plazos, promociones y costos son cuestiones que se tienen que tener en cuenta a la hora de realizar una compra.
Fueron tantos los llamados y las quejas que hicieron los lectores de El Tribuno que se consultó a las diferentes líneas gratuitas que tienen las distintas empresas prestadoras del servicio.
La tarea fue larga y, finalmente, infructuosa. También se accedió a las cuentas Facebook que tienen las firmas y la sorpresa fue que son muchísimos los clientes que tienen problemas y que dejan sus quejas en la web.
Cualquiera puede acceder y verificar por su cuenta las mismas historias repetidas.
Personas que cargan tarjetas de 15 pesos que duran menos de dos días.
Una queja recurrente es que nunca se sabe en qué se consume el crédito, de un día para otro desaparece.
Y la última, y muy preocupante, es que los pesos se van en servicios que nunca se contrataron, como por ejemplo en un horóscopo que se recibe diariamente, servicio que el cliente habitualmente no solicitó.
El caso es que no se puede saber en qué se gasta el crédito que compramos.
Es decir, no hay forma de hacer que las empresas detallen a sus clientes, si estos lo desean, el consumo solicitado.
PSi la tarjeta prepaga o la carga virtual que le pusiste a tu línea de teléfono celular no te duró nada, este informe te hará sentir que no sos el único.
Fueron tantos los llamados y las quejas que hicieron los lectores de El Tribuno que se consultó a las diferentes líneas gratuitas que tienen las distintas empresas prestadoras del servicio.
La tarea fue larga y, finalmente, infructuosa. También se accedió a las cuentas Facebook que tienen las firmas y la sorpresa fue que son muchísimos los clientes que tienen problemas y que dejan sus quejas en la web.
Cualquiera puede acceder y verificar por su cuenta las mismas historias repetidas.
Personas que cargan tarjetas de 15 pesos que duran menos de dos días.
Una queja recurrente es que nunca se sabe en qué se consume el crédito, de un día para otro desaparece.
Y la última, y muy preocupante, es que los pesos se van en servicios que nunca se contrataron, como por ejemplo en un horóscopo que se recibe diariamente, servicio que el cliente habitualmente no solicitó.
El caso es que no se puede saber en qué se gasta el crédito que compramos.
Es decir, no hay forma de hacer que las empresas detallen a sus clientes, si estos lo desean, el consumo solicitado.
Comentá la nota