Sujetos armados irrumpieron en una casa y asaltaron a padre e hija que dormían

Sujetos armados irrumpieron en una casa y asaltaron a padre e hija que dormían
Un jubilado de 80 años y su hija de 30 vivieron entre 15 y 20 minutos de pesadilla en la mañana de ayer. Tres sujetos armados y encapuchados y muy posiblemente drogados irrumpieron violentamente por la puerta y un cuarto delincuente lo hizo por la puerta trasera.

Todos esgrimieron armas de fuego y cuchillos y obligaron a la joven dueña de casa a arrojarse al suelo mientras le apuntaban con un arma en la cabeza y le exigían la entrega de una determinada suma de dinero que presumían que ella guardaba. Finalmente se marcharon llevándose diversos elementos electrónicos, unos 4.000 pesos en efectivo y la documentación personal de la dueña de casa entre las que incluían tarjetas de crédito.

Madrugada de terror

“Realmente pasamos un momento de terror, muy desagradable; siempre vivimos acá y jamás nos había pasado nada de nada, pero se ve que esta gente ya había estudiado bien el terreno y sabían que estábamos solos...” rememoró horas después Flavia L. Mansilla (30), quien desde toda la vida vive junto a su padre José A. Mansilla (80) en el Pasaje Puerto Deseado 820 de barrio Las Flores, a metros de la avenida Rivadavia y lateral a la calle Malvinas que los separa del barrio Jorge Newbery.

Habrán sido las 6:30 o tal vez un poco más, solo recuerda que estaba amaneciendo cuando escucharon que estaban barreteando la puerta de entrada. “Primero entraron violentamente tres, todos estaban armados, uno de ellos encapuchado, pero casi al mismo tiempo entraba un cuarto tipo por la puerta de atrás...” señaló la mujer que vive de su sueldo de empleada con el que con mucho sacrificio ha ido adquiriendo las cosas que le llevaron los delincuentes. Cuenta que la hicieron tirarse al piso boca abajo y le apoyaron las armas en la cabeza para que les diga donde guardaba el dinero. “Mi papá dormía en su dormitorio y les tuve que pedir por favor que no le hicieran nada, estaban como drogados mal...” señalaba la damnificada que dijo que los sujetos eran jóvenes, de entre 20 y 25 años.

A su padre lo dejaron acostado y a ella luego la llevaron a un cuarto del fondo de la casa y le pidieron que no saliera hasta que ellos se hubiesen ido. Le robaron lo que le queda de su sueldo, unos 4.000 pesos en efectivo, además del monitor y teclado de su computadora, un LED de 42 pulgadas 3D, su teléfono celular, sus documentos personales entre las que incluyeron tarjetas de crédito, y algunos otros elementos menores. Su domicilio se encuentra a pocos metros de la avenida Rivadavia, y si bien no escucharon ruidos de algún motor es probable, por la cantidad de elementos que se llevaron, que los cuatro delincuentes anduvieran movilizados en algún vehículo que estacionaron sobre la avenida. “Cuando estuve segura de que se fueron salí y le pedí a mi primo que llamara a la policía, me dejaron un desastre” culminaba lamentando Flavia Mansilla que por razones de jurisdicción radicó la correspondiente denuncia en la Seccional Segunda.

Comentá la nota