Suicidios: "Toda persona tiene un sinfín de dones para potenciar"

Suicidios: "Toda persona tiene un sinfín de dones para potenciar"
Expertos analizan que la conducta del suicida puede advertir y recomiendan trabajar para resaltar las cosas buenas que tiene cada persona. En el caso de los jóvenes, trabajar con la familia y con el entorno socio cultural.

En lo que va del segundo semestre del año, unas 15 personas se quitaron la vida, mientras que hubo más de 20 intentos en diferentes puntos de nuestra provincia. Esta situación encendió la alerta en la comunidad, donde profesionales vinculados al tratamiento psicológico y social del individuo, expusieron la necesidad de trabajar en las cosas positivas de las personas en riesgo.

“Es un tema complejo que es importante abordarlo desde la integralidad, para poder fortalecer los lazos de la familia y la autoestima de la persona en riesgo”, analizó el sacerdote Mario Ramón Tenti, quien dirige la Fundación Niños por un mundo mejor.

Por su parte, la licenciada María del Rosario Sanguedolce, de la Dirección del Niño y el Adolescente de la Municipalidad de la Capital, exhortó a los padres a estar atentos a los cambios de conducta que presentan en especial los jóvenes para evitar este tipo de desenlaces.

Equilibrio

El padre Tenti, analizó que “la vida tiene sufrimientos” que generan tensiones que no siempre son bien llevadas, especialmente por los chicos, y opinó que se puede ayudar a esa persona desde el punto de vista psicológico “para que pueda aprender a equilibrar las tensiones”.

“Siempre hay que abordar el tema desde un lugar positivo, es decir que así como puede estar atravesando un momento crítico debido a numerosas causas, en sí misma la persona tiene un sinfín de dones y potencialidades que necesita expresar y comunicar para que le ayuden a crecer como persona”, expresó.

Amplió: “Generalmente en el joven en esta situación siempre se señalan los aspectos negativos, las cosas que le faltan, y no las cosas buenas que las tiene y que tenemos que ayudarlo a fortalecer, porque si no le queda la sensación de que todo está perdido”.

Dijo que en estos casos es fundamental el trabajo con la familia, porque muchas veces, los padres no escuchan a sus hijos, porque están pasando por los mismos problemas que ellos, por falta de oportunidades, pérdida de lazos afectivos, pues “generalmente (no siempre) los chicos que intentan suicidarse provienen de hogares desorganizados. Puede haber un padre y una madre, pero no hay una familia”.

“Otro aspecto muy importante es el trabajo en el grupo, porque los chicos ya dejan un poquito la familia, y pasan al grupo de pares, y ahí hay que trabajar con los amigos, con los puntos de interés que él tiene, en el deporte en la diversión, es decir con su grupo”, dijo finalmente el padre Ramón Tenti.

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