El hombre, Víctor Ariel Vélez (39), fue demorado por una infracción vial y apareció muerto a los minutos. Harán estudios para ver si tenía tendencia al suicidio. Había consumido alcohol y drogas. Por ahora, descartan un crimen.
Ahora el que investigará el caso es Daniel Carniello, quien en su primera medida ordenó una “autopsia psicológica”, un acto que casi no tiene precedentes cercanos en la justicia mendocina.
El propio Carniello admitió que esa técnica es “poco frecuente” en la investigación de un caso, pero que “antes” era utilizada en este tipo de casos. La misma tiene como objetivo determinar si la víctima tenía o no tendencia al suicidio (ver aparte).
Vélez falleció el martes por la tarde, y este miércoles por la noche, el expediente fue remitido a la fiscalía de Delitos Especiales. En sus primeros pasos, la causa había sido instruida por el fiscal de instrucción Tomás Guevara.
Si bien hay dudas en torno a la muerte del detenido, quien no tenía ningún tipo de antecedente con la Justicia, hasta el momento “no han surgido indicios de que el hombre haya sido atacado o instigado al suicidio”, sentenciaron los investigadores.
A pesar de esto, la muerte de Vélez provoca dudas. El hombre, de 39 años, fue demorado por policías en la siesta del martes, cuando conducía su auto por Guaymallén.
Según la versión oficial, el conductor evadió un control vial y luego, al ser detenido, insultó e intentó agredir a los uniformados. “Estaba bastante alterado”, contaron los policías en sede judicial.
Lo cierto es que el hombre fue llevado a la Comisaría 9, donde funciona la Oficina Fiscal, y ahí quedó aprehendido en una celda.
“Le decíamos que se quedara tranquilo, que le averiguaban los antecedentes y se retiraba. No había cometido ningún delito”, relataron los uniformados que participaron del procedimiento.
Sin embargo, a poco más de 20 minutos de haber quedado demorado, Vélez apareció ahorcado en la celda. Tenía enrollado su pantalón en el cuello, y en principio, no tenía signos de violencia.
Esto fue corroborado por la autopsia que, además, reveló que el hombre había consumido abundante alcohol y drogas.
Entonces, los sabuesos intentan esclarecer ahora si la víctima tenía algún problema que lo llevó a tomar tremenda decisión, si actuó bajo efecto de estupefacientes, o si bien alguien lo atacó.
Una medida poco habitual
Carniello, en sus primeras decisiones al frente de la causa, ordenó una autopsia psicológica, con el objetivo de establecer si Vélez tenía tendencia al suicidio. Si esto se confirma, la causa podría ser archivada.
Según especialistas, la autopsia psicológica es “una de las técnicas más importantes en la comprensión de los comportamientos criminales”.
Esta medida es considerada como “un proceso de recolección de datos de la víctima que permite reconstruir su perfil psicológico, y el estado mental antes de la muerte”.
Para llevar adelante esta pericia, trabajarán médicos, abogados psiquiatras y psicólogos del Cuerpo Médico Forense.
De acuerdo a expertos en la materia, la “autopsia psicológica” es una técnica utilizada en los casos de muerte dudosa, donde “no se cuenta con los elementos suficientes para afirmar si se trata de un suicidio o un accidente”.
Para ello, se tienen en cuenta el estilo de vida del occiso, la historia de vida, problemas económicos o sociales, relaciones interpersonales, rasgos de personalidad, intentos anteriores de suicidio y posibles enemigos, entre otros.
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