En los primeros días de mayo del 2015 estábamos realizando una campaña de recolección de firmas para apoyar la creación de la Universidad Nacional del Oeste de Catamarca en todo Belén y los departamentos de Antofagasta, Tinogasta, Santa María, Pomán y Andalgalá. Cuando me encontré con una señora conocida y me dijo que ella firmaría con todo gusto porque sus dos hijas que están estudiando en la escuela técnica le manifestaron que les gustaría mucho estudiar una carrera en la universidad. El problema es que no me alcanza el dinero para poder mandarlas a estudiar y si se crea la universidad en Belén, se concretaría el gran sueño para mis hijas. Cuando firmaba me dijo que ponía toda su esperanza en ello.
En los primeros días de mayo del 2015 estábamos realizando una campaña de recolección de firmas para apoyar la creación de la Universidad Nacional del Oeste de Catamarca en todo Belén y los departamentos de Antofagasta, Tinogasta, Santa María, Pomán y Andalgalá. Cuando me encontré con una señora conocida y me dijo que ella firmaría con todo gusto porque sus dos hijas que están estudiando en la escuela técnica le manifestaron que les gustaría mucho estudiar una carrera en la universidad. El problema es que no me alcanza el dinero para poder mandarlas a estudiar y si se crea la universidad en Belén, se concretaría el gran sueño para mis hijas. Cuando firmaba me dijo que ponía toda su esperanza en ello.
Creo firmemente que ahí está la esencia de nuestra lucha, que es nada menos, que tratar de concretar los sueños y esperanzas de miles de personas que habitamos el Oeste catamarcano. Una región históricamente postergada, con muchas necesidades básicas insatisfechas, con serias deficiencias en muchos aspectos sociales, culturales y económicos. Pero que vivimos y luchamos por superar las circunstancias que nos tocó en suerte. Que reclamamos una mirada inclusiva hacia nuestro interior, que tenemos sueños y esperanzas y que en estos momentos pasa por concretar el sueño de una casa de altos estudios para nosotros, muchos somos descendientes de los diaguitas, por nuestras venas corre sangre de una etnia que fue históricamente maltratada y, a pesar de ello, vivimos con alegría, luchamos con alegría porque queremos una mejor calidad de vida para nuestros hijos.
Los datos duros de este asunto son muchos. El proyecto de creación de la Universidad Nacional del Oeste fue presentado y debidamente fundamentado por la senadora por Catamarca, Inés Blas, y ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores de la Nación y que ahora está en la Cámara de Diputados para su tratamiento. El apoyo a este proyecto fue a su tiempo expresado por miles de catamarqueños cuando se llevó a cabo una campaña de firmas en la Fiesta Nacional del Poncho. En Belén y en todo el Oeste se logró juntar miles de firmas en apoyo de la iniciativa. Hay miles de jóvenes que esperan y sueñan con la apertura de la Unoca para estudiar carreras que tengan que ver con la ciencia, la tecnología, la producción, el turismo y el arte. Hay miles de familias que verán aliviadas sus penurias económicas para hacer estudiar a sus hijos. El impacto social, cultural y económico para la región del Oeste será muy beneficioso.
Las formas de lucha y militancia por diversas causas han adquirido nuevas formas de expresión a través de las redes sociales y es así que nuestra causa ha recibido numerosas muestras de apoyo, básicamente a través de Facebook y Twiter que, además, sirven para convocar a las marchas y reuniones cada vez que se realizan. Numerosas instituciones que tienen que ver con la actividad política, social, cultural, eclesiástica y medios de prensa han apoyado esta causa. También hubo expresiones de rechazo a la creación de la Unoca, operaciones de distinta naturaleza que se reflejaron a través de las redes sociales y medios de prensa.
Entre las instituciones que tuvieron una actitud ambigua, figura la Universidad Nacional de Catamarca que a través de su Consejo Superior expresó su apoyo a la creación de la Unoca y un tiempo después firma una resolución del Consejo Nacional Interuniversitario que agrupa a los rectores de distintas universidades nacionales donde se expresa un rechazo a la creación de la Unoca. Cabe señalar que esta resolución de los rectores no es vinculante y será la Cámara de Diputados la cual finalmente resuelva el tema.
De los numerosos beneficios que implica la creación de una universidad ya se ha hablado bastante y está debidamente fundamentado. Solo vamos a agregar que para los jóvenes del Oeste catamarcano que deban trasladarse a Belén a estudiar significa, para ellos, encontrar un ambiente social y cultural muchísimo más amigable que el que se puede encontrar en otras capitales donde están las universidades que pudiesen elegir para estudiar y que a lo largo del tiempo esto significó numerosos trastornos de adaptación a esos ambientes con pautas culturales muy diferentes a los de sus lugares de origen.
Es muy importante para nosotros poder estar presentes en el Congreso Nacional cuando se trate el tema de la aprobación del proyecto, también sería bueno integrar la delegación con músicos, bailarines, productores y mostrar parte de nuestra cultura, aunque más no sea en las calles de Buenos Aires, con el objetivo que trascender en los medios y dejar testimonio de lo importante que es para cada uno de nosotros este proyecto. Para lograr todo lo que soñamos, es importante sumar la mayor cantidad de apoyo posible, cosa que esperamos de toda la gente que quiera aportar para este sueño. Existen muchas maneras de hacerlo realidad, y lo dejamos librado a la inquietud de cada uno de ustedes que lean esta nota.
Siempre me causó mucha admiración el lema de la Universidad Nacional de Tucumán, que fue creado por su fundador Juan B. Terán. Dice puntualmente: “Pedes in terra ad sidera visus” significa “Con los pies en la tierra y la visión en el cielo”. Terán lo tenía como un lema personal y lo donó a la universidad y decía que, en cierto modo, era representativo de la vida humana, ya que el hombre ante las dificultades terrenales vuelve su mirada a las estrellas y recibe de ellas un descanso que la tierra le ha negado. Así estamos la gente del Oeste de nuestra Catamarca querida, soñando esperanzada con los pies en la tierra y la mirada en el cielo.
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