Leandro Cufré cuenta con nostalgia por qué es imposible su arribo al Lobo en este momento: “Es mi única espina clavada en lo deportivo”, afirma el capitán de Atlas, respecto del retorno al club de sus amores.
Luego del trascendido periodístico que surgió a través del diario Hoy sobre una chance de que la dirigencia que comanda Daniel Onofri se comunicara con el jugador, este medio se contactó con Cufré que luego de aclarar que “nadie me llamó, pero si lo hacen estaré súper agradecido más allá de la respuesta”, el férreo defensor fue más allá con los argumentos de su arraigo al Atlas al decir que “llegué al club y estaba último en la tabla de promedios y siendo la peor defensa del campeonato. Desde ese momento me hicieron sentir como si me conocieran de toda la vida, me dieron mucha responsabilidad. Eso género un compromiso muy grande entre el club, los dirigentes, los hinchas y los compañeros”, a lo que agregó que por esa comunión “jugamos 3 campeonatos y fuimos en dos la defensa con menos goles en contra, mejoramos el promedio e incluso después de 6 años (12 campeonatos) el equipo entró a la liguilla... Cuando te nombro responsabilidades quiero decir que ellos me dieron la posibilidad (siendo capitán) de poder transmitir mis experiencias vividas y me hicieron sentir muy respetado y valorado”, una de las cuestiones que Cufré dijo en su momento no haber sentido en su anterior y traumático paso por el Lobo, bajo la presidencia de Walter Gisande y la conducción técnica de Leonardo Madelón.
Sobre su situación contractual, el exjugador tripero adujo que “en abril renové contrato por un año más y hasta que decida dejar de jugar, veré qué hago. Pero también el mismo contrato ya firmado tiene una cláusula de extensión del mismo para pasar a ser, cuando me retire, el Director Deportivo del club por 2 años… es mucho compromiso”.
Una de las situaciones que supo generar expectativa entre el triperío en estas horas de espera es la relación que Cufré tiene con Troglio, algo que graficó diciendo que “la relación con Pedro es excelente, siempre hablamos o nos comunicamos por mensajes y el también está pendiente de todo lo mío, somos amigos del fútbol. Estuve muy pendiente siempre con toda la actualidad de Gimansia y de Pedro, como él de mí”.
Pero para desterrar cualquier duda, Cufré fue tan certero como en sus cierras en la última línea: “no creo que exista posibilidad de volver más allá que no se comunico nadie conmigo”.
Un nombre que así como surgió, se fue. Un nombre de peso para la vida institucional y deportiva de Gimnasia. Un jugador y, como ya se ve en el Atlas de México, mucho más que eso. La idea de Cufré era llevar a cabo en el Lobo un proyecto integral para modificar el vetusto y tambaleante andar del centenario club. Hoy es imposible, pero sólo el tiempo dirá si las vidas de Cufré y Gimnasia vuelven a cruzarse para intentar darle, ya desde el costado dirigencial, el salto de calidad que el club necesita desde hace décadas.
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