Del sueño a la realidad

Estudiantes apuntó al renombre y falló. Sánchez, Vargas, Bernardello, Rodríguez y hasta Franzoia le dijeron que no. ¿También Erviti? ¿Y ahora?
A un mes de comenzado el mercado de pases, la dirigencia y los hombres que manejan el fútbol en Estudiantes se estrellaron con la realidad económica del país: que los jugadores prefieren irse a otro destino que no sea Argentina. Y así, los clubes con pocos recursos, como el Pincha, ven derrumbar sus sueños de incorporar los jugadores elegidos por el cuerpo técnico.

Lo llamativo del caso es que las restricciones al dólar, las trabas impositivas, la presión de la AFIP y la inflación, por no mencionar las propias falencias internas, eran conocidas de antemano, cuando la secretaría técnica y los dirigentes se sentaron por primera vez con Mauricio Pellegrino.

Por eso fue sorpresa que en las primeras semanas los jugadores apuntados hayan sido Fabián Vargas, Walter Erviti, Santiago Silva, Carlos Sánchez, Hernán Bernardello, Patito Rodríguez y Santiago Vergini . Por todos ellos existieron sondeos, negociaciones y ofertas. Todos ellos, por cortesía e interés, escucharon. Y todos ellos, en paralelo, mantuvieron otra negociación que finalmente prosperó. Todos ellos le dijeron que no a Estudiantes, salvo Vergini.

Los primeros nombres rutilantes que se escucharon fueron los de Vargas, Rodríguez, Acosta Vergini, Sánchez y Bernardello. En principio, gracias a un grupo inversor de Buenos Aires (nunca trascendieron los nombres) iban a ser acercados. Luego, cuando todavía no se había abrochado a ninguno de los mencionados se sumaron Erviti y Silva , los dos ex Boca en conflicto con la dirigencia y con Bianchi. También Pelletieri .

Por los problemas económicos del país y porque aquí no se puede pagar en dólares, todos prefirieron otros horizontes.

“Se nos hace imposible negociar y competir con otros mercados”, dijo en reiteradas ocasiones el presidente Enrique Lombardi.

Para peor, hubo tres casos significativos de la desigualdad a la que hacía referencia Lombardi: Fernando Elizari, Humberto Osorio y Andrés Franzoia. Con los tres el vice Oscar Cassata había llegado a un acuerdo económico , pero los tres se le escaparon de sus manos. Por Elizari apareció San Lorenzo y ofreció el doble justo cuando el volante de Quilmes estaba por firmar. Osorio le cambió el arco varias veces, porque sus representantes está negociando con otros clubes y busca dilatar la negociación. Y Franzoia, que en su currículum no tiene demasiados trofeos, prefirió irse a jugar al Barcelona de Ecuador, ya que allí cobrará en dólares. “Quiso cobrar como Neymar”, se quejó un dirigente. De todos modos, en este caso hubo un pase de facturas de Juan Cruz Ollier, su representante, que es el mismo que representó a José Luis Calderón. “No les da vergüenza”, dijo el empresario en off.

¿y el proyecto?

De acuerdo a las frases escuchadas el último tiempo se pensó que en este mercado de pases Estudiantes iba a trabajar en sintonía con el presente, y que por eso iba a buscar jugadores del ascenso, promesas de los regionales o jugadores de mercados alternativos como el uruguayo o el fútbol paraguayo. No fue así.

Lo curioso es que el año pasado hinchas y dirigentes habían coincidido en una cosa: que Estudiantes debía continuar el camino de Jonathan Schunke. La llegada del central (ex Ferro, Almirante Brown y Almagro) se tomó como un paradigma, ya que fue un jugador relativamente económico, joven, con proyección y de un nivel regular en los partidos que le tocó jugar.

Es más, el torneo también le fue dando señales similares que todavía, al parecer, nadie en Estudiantes tomó. Gerónimo Rulli y Jonatan Silva, dos jugadores de la cantera, se ganaron un lugar y hasta se los menciona como posibles ventas a Europa, a cambio de importantes cifras que serían un bálsamo atendiendo el momento económico. Ninguno de los dos llegó por un “proyecto”, sino que fueron ruedas de auxilio, uno al flojísimo nivel de Agustín Silva y el otro a la lesión de Raúl Iberbia. Los dos terminaron siendo titulares indiscutidos e importantes en el repunte de Estudiantes con la llegada de Mauricio Pellegrino.

Ni hablar de Gastón Gil Romero, el volante central que suplantó a Rodrigo Braña y que tiene todas las condiciones de ser el número 5 del Pincha. Pero en su puesto están buscando todo tipo de jugadores. ¿Es necesario?

Tal vez esta múltiple negativa de los jugadores buscados genere algún replanteo interno, y que en lugar de buscar tanto brillo se pueda apuntar a algo más modesto, seguro y que, a futuro, sea más beneficioso para la institución, caso Jorge Luna.

los dos refuerzos

Jorge Luna, ex volante por la izquierda de San Martín de San Juan y Ernersto Goñi, un defensor de 28 años, son hasta el momento los dos refuerzos de Estudiantes

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