“El gol fue un sueño que se hizo realidad, lo estaba buscando”

“El gol fue un sueño que se hizo realidad, lo estaba buscando”

Facundo Oreja contó cómo fue y lo que le dejó su mejor tarde

 Seguro que el Gimnasia 1-Banfield 1 del sábado en el estadio de 60 y 118 quedará en el recuerdo como el partido del gol de Oreja. Sí, porque el lateral derecho del Lobo se dio el gusto de gritar su primer gol en el fútbol grande, categoría a la que accedió tras ser parte del equipo albiazul que recuperó la categoría. Facundo Julián Oreja, el marplatense de 32 años (nació el 14 de junio de 1982) que surgió en Aldosivi, y después sumó partidos en el ascenso con las camisetas de Nueva Chicago, San Martín de Tucumán y Ferro, podía contar con los dedos de la mano los goles convertidos. Pero se debía, y le debía a los Triperos, un gol para Gimnasia. Desde octubre de 2010, cuando firmó el triunfo de San Martín de Tucumán en la cancha de Rosario Central, partido que finalizó 1 a 0, que el rubio lateral no vivía la emoción más grande que puede alcanzar un futbolista, y se le dio el sábado que pasó en el Bosque. Un golazo marcó Oreja, porque anticipó en tres cuartos de cancha, bajó la pelota con el pecho, se la llevó en diagonal y cuando debió optar por la mejor opción eligió pegarle al arco, de zurda. En un ángulo se le metió la pelota al arquero, y el estadio que explotó. El “Oreeeja, Oreeeja” bajó de las tribunas, mientras que el “4” corría con la sonrisa pintada en su cara. Lo festejó la hinchada, y también el equipo, que mostró a todos saludando al “goleador”, mientras el acontecimiento tenía su reconocimiento en la zona del banco de los suplentes, donde también se festejó más que otros goles. Oreja con convertía un gol desde el 28 de octubre de 2010, cuando le dio el triunfo a San Martín de Tucumán en cancha de Central Seguro que el gol de Oreja seguirá siendo tema central hoy en la vuelta a los entrenamientos del equipo albiazul en el predio deportivo de Estancia Chica, en Abasto, donde el lateral volverá a repetir que “fue una jugada rápida, en la que me quedó el hueco y le pegué lo mejor que pude, tratando de entrarle a la pelota con el empeine”. El jugador que fue protagonista central en el Gimnasia 1-Banfield 1 de la fecha 16 del campeonato, hizo un repaso de lo que le dejó su primer gol en la categoría mayor del fútbol de la Argentina, y más allá de contar la alegría que le significó pegar ese grito, desembocó en la necesidad que tiene el Lobo de volver a instalarse el año que viene en los primeros planos. Más allá de la anécdota de su gol, el lateral del Lobo se mostró esperanzado en que su equipo se instale de nuevo el año que viene en los primeros planos “La verdad es que el gol fue una sensación increíble, y lástima que la alegría haya sido cortada tan rápido por el empate. Pero fue un sueño que se hizo realidad, porque lo estaba buscando... Uno se fija objetivos, y uno de los míos era poder gritar un gol propio”, confesó el marcador que llegó procedente de Ferro, y que a partir de su juego sacrificado se metió en el corazón de los seguidores del equipo mens sana. “Además de ser un buen profesional, trato de ser una buena persona”, dijo el “4” para explicar el festejo loco de hinchas y compañeros “Estaba en los planes hacer un gol con la camiseta del Lobo, pero no que nos empataran un minuto después. Pero el fútbol tiene estas cosas, es muy dinámico, y hay que aceptar lo que trae”, continuó su relato quien de ahora en más le pegará con mayor confianza al arco las veces que pueda. Más allá de cómo fue el gol, un zurdazo que se clavó en el ángulo superior derecho del arquero, y del largo grito que generó en los fanáticos del conjunto albiazul, fue llamativa la reacción que generó en el equipo. El propio Oreja trató de explicar los motivos. “En los clubes donde jugué siempre he dejado un buen recuerdo, y lo noto cuando me cruzó con alguien, sea jugador o no... Trato de ser un buen profesional, pero también una buena persona. A nivel compañeros, y más allá también, porque está la relación con el cuerpo técnico y con cada una de las personas con la que convivimos”, trató de sintetizar. El propio Oreja utilizó la palabra “agridulce” para calificar la tarde que vivió el sábado en el Bosque, y cuando debió referirse a la parte más amarga de lo que vivió apuntó al rápido empate del Taladro y a la victoria que no pudo ser. “La idea era ganar para pegar otro salto en la tabla, y es lo que trataremos de hacer en las fechas que nos quedan por delante. Ganar para sumar la mayor cantidad de puntos, y dejar la base para que el año que viene, después de una buena pretemporada, podamos hacer otro buen campeonato”, finalizó haciendo referencia, obvio, al cumplido en el primer semestre de este año. 

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