El DT, en un extenso mano a mano con este diario, dice que no hay un día en que no piense lo que sería dar la vuelta con el Lobo. Habla de las barreras que deben romperse y tira un mensaje positivista
No son segundos, son minutos de atención a los fanáticos. Así es Pedro Troglio , uno de esos tipos del mundo del fútbol que antes que borrarle un sonrisa a un pibito que pide su gancho para una camiseta, prefiere quedarse casi sin tiempo para el relax entre el entrenamiento matutino y el almuerzo. Con la charla con este diario ya pautada, el DT mens sana tiene que subirse a la camioneta del masajista Daniel Ciancio para irse hasta los camarines porque el tiempo apremia.
Detrás del casco de la Casona se larga el mano a mano. El almuerzo está listo y sólo 15 minutos separan el momento del “rec” del grabador con el previsto para empezar a comer. Sin embargo, el diálogo fluye con naturalidad, brotan las historias, el corazón se abre y el reloj dejó de ser una barrera para las confesiones. La multa por sumarse a los comensales con retraso es un hecho. Del rito disciplinario no se salva ni el DT. La charla, que al final duró mucho más que un cuarto de hora, empezó así:
- ¿Lo que se viene de dirigir a Gimnasia otra vez en Primera División es un desafío o una motivación?
- El desafío más grande de mi vida fue este que acaba de pasar, porque lo otro es algo que conozco y que ya lo viví acá en el club, donde tuvimos buenos momentos y también he estado en otros clubes. Para mí era un desafío muy grande bajar de categoría, porque si yo no hubiera conseguido el ascenso hoy me hubiera tenido que ir del club, tendría que haber renunciado y con una mochila terrible que era el fracasar en el Nacional B. Si eso hubiera pasado, hubiera sido difícil insertarme de vuelta en el ruedo, más allá de que siempre hay un manotazo de ahogado. Este logro me dio la posibilidad de ganar en jerarquía, de ganarme un lugar en la consideración de muchos y, sobre todo, volver a llevar a Gimnasia a Primera. Uno de a poquito intenta salvar deudas. Si bien uno consiguió cositas buenas en el club, sabe que hay una deuda grande y la misma se va solucionando con victorias, con objetivos importantes. Ojalá que pueda terminar de taparlas.
ero en el fútbol por ahí agarrás el Barcelona y lo desbarrancás, y agarrás un equipo como este y te puede salir bien.
- ¿Volvió a solidificarse su idilio con la gente?
- Yo sigo teniendo mis contras por haber participado de un resultado de mierda en un clásico y eso hay gente que aún no me lo ha perdonado y que quizás nunca me lo perdonará, salvo que el día de mañana consigas una victoria abultada o un campeonato en Primera. Yo recuerdo que llegué a este club en el año 2005 con un reconocimiento de un 90 a 10 a favor por el momento que vivía Gimnasia que estaba yéndose al descenso, por lo que la gente quería ver como DT a alguien del club. Allí nos salvamos del descenso e hicimos 70 puntos y llegué a estar 95 a 5 con los hinchas a favor. Pero después de aquel clásico de mierda quedé en un 60 a 40 en el reconocimiento de la gente hasta que me fui. Pienso que hoy volví a ganar y debo tener un 80 a 20 a favor, pienso que voy a conquistar a todos el día que consiga algo mucho más importante para el club. A veces el de arriba por algo hace las cosas, por algo un día te devuelve algo. Por algo me mandó en este momento a Gimnasia y me permitió ascender, todo se da por algo, en el momento de agarrar yo justo había quedado sin club. Estoy feliz, me falta solamente saldar alguna cuenta más.
- ¿Sueña con que es posible ganar un campeonato?
- Sí, cada día, y cuando veo el fútbol tan parejo sueño todavía más. Siempre me preguntan cuál es mi sueño y algunos se imaginarán cosas como `este tipo debe querer dirigir la Selección´ o `ir a otro club grande´, pero el sueño más grande que tengo es que el día que a Gimnasia le toque dar la vuelta el de arriba me ponga a mí en el banco. Sería fantástico ser el técnico de Gimnasia dando la vuelta en Primera, pero confío en que con lo que ha pasado con los Argentinos Juniors, con los Banfield o con Arsenal, depende de una estructura, de un equipo metido, con una idea futbolística y de un sacrificio, más un poquito de suerte. Estoy convencido de que se puede conseguir, no es fácil, pero se puede.
- ¿La espina de 2005 le quedó clavada?
- Sí, seguro. Hay que recordar que en un momento estábamos a ocho puntos de Boca, pero en el momento que quedamos tres puntos arriba y venía Tiro Federal yo estaba convencido de que se podía, pero a Gimnasia le pasa esto. Te digo más, el día que vamos a jugar contra Instituto en Córdoba, que se había armado una gran movilización y siempre que armamos algo así nos pasa algo, yo dije esto debe terminar acá, tiene que cambiar un poco esa onda. Entonces, que se haya terminado todo ese día te da la sensación de que algo distinto hay. La espina de 2005 me quedó clava en aquel momento, aunque ahora a la distancia y viendo todo lo que pasó después, veo que todo aquello fue fantástico. Luchar palmo a palmo con un Boca con Rodrigo Palacio, Insúa, Palermo, Gago y otros monstruos no es poco, peleamos hasta el final, quizás hubo una jerarquía individual que pesó, pero logramos hacer le mejor campaña de la historia junto con la de Timoteo.
- ¿Uno de sus luchas es sacarle a todos de la cabeza eso de pensar que a Gimnasia siempre le va a pasar algo en momentos decisivos?
- Sí, ese concepto o esos mitos deben desaparecer. O que si el Bosque, cuando yo digo que hemos ganado y perdido en todas las canchas a las que hemos ido, has perdido campeonato en el Bosque o algún descenso, has ganado ahí y en otros lugares. También ganamos partidos determinantes en el Bosque, yo me acuerdo de la presión que le metíamos a todos los equipos allí en 2005. Hay un mito instalado como que a Gimnasia le va a pasar algo y no es así, fijate que Banfield salió campeón por primera vez en su historia ahora, Lanús lo mismo y Gimnasia por ahí puede meter cuatro campeonatos, quiero decir que nunca se sabe en el fútbol. Por ahí en seis o siete años superás la historia de otros equipos, nunca se sabe.
- ¿Cuál es el sueño más grande de tu vida deportiva?
- Ser campeón con Gimnasia, no tengo otro, ni campeón con la Selección ni campeón con nadie.
Quiere a todos enchufados
“Si les doy garantías a once tipos que saben que no habrá pelea interna, se van a aburguesar y no darán lo mejor de ellos. Hoy todos se esmeran en el día día para aguantar su lugar”

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