Es porque puede desalentar al turismo. Dicen que la seguridad está garantizada.
"Estamos siempre preocupados por la percepción de Sudáfrica" en el exterior, señaló el ministro de Seguridad, Nathi Mthetwa, al visitar Ventersdorp, la localidad donde se cometió el asesinato. Terreblanche, líder del partido supremacista blanco Afrikaner Weerstands-Beweging (Movimiento de Resistencia Afrikaner, AWB) fue muerto a machetazos tras una disputa por el pago de un salario, al parecer a manos de dos trabajadores negros. El crimen hizo temer un agravamiento del conflicto interracial en el país. A pesar del llamamiento del presidente sudafricano Jacob Zuma para mantener la calma, el temor a una creciente ola de violencia es persistente. Sobre todo después de que seguidores del líder ultraderechista, de 69 años, clamaran el domingo "venganza" y exhortaran a los países que participan del Mundial a no enviar sus equipos "a una tierra de homicidios".
La seguridad es, precisamente, uno de los puntos que más preocupan de cara al Mundial. El ministro Mthetwa aseguró que la respuesta de la policía "está dando sus frutos y que el crimen no incidirá directamente en el Mundial. La seguridad de los turistas -subrayó- estará garantizada".
Como muestra del clima de tensión que se instaló en el país, el AWB -un partido favorable al apartheid- buscó ayer poner paños fríos y afirmó en un comunicado firmado por su secretario general, Andre Visagie, que "contrariamente a lo que quieren nuestros miembros, les pedimos que permanezcan en calma".
El partido de extrema derecha excluyó así una respuesta violenta por el asesinato de Terreblanche, en el peor recrudecimiento de violencia racista desde 1991, cuando concluyó el régimen segregacionista dominado por una minoría blanca y que había impuesto el apartheid casi medio siglo antes.
"El movimiento no emprenderá ninguna forma de represalia violenta para vengar la muerte de Terreblanche", declaró uno de los dirigentes del partido, Pieter Steyn, en una conferencia de prensa. "Llamamos a la gente para que mantenga la calma. Cualquiera que esté dando lugar a violencias no lo está haciendo en cuanto miembro de la AWB", aseguró.
El jefe de la Policía Nacional, general Bheki Cele, anunció que un equipo especializado policial de Pretoria será enviado a la provincia del Noroeste para ayudar en la investigación del asesinato del líder supremacista blanco. Cele, quien ayer visitó la granja del líder del AWB, aseguró que la Policía hará todo lo posible para aclarar el crimen al margen de si los autores son de raza negra o blanca.
Por el momento hay dos detenidos de raza negra de 16 y 21 años, acusados de asesinar al líder supremacista por el no pago de sus salarios. Está previsto que los acusados comparezcan hoy ante un tribunal.
Según dijo la madre del joven de 16 años, su hijo le confió que había asesinado a Terreblanche con otro jornalero matándolo a golpes porque no les había pagado desde hacía meses. La confesión de la mujer, detallada en una entrevista exclusiva con AP Television difundida ayer, puso en entredicho las especulaciones de que el homicidio se inspiró en una canción de la era del apartheid, que instaba a los negros a matar a los agricultores blancos. "Mi hijo admitió que ellos lo mataron", dijo la madre en su casa de Ventersdorp. Afirmó que había hablado con el adolescente en la comisaría el sábado después de que el joven se entregó junto con el supuesto cómplice. La policía se ha negado a identificar a los sospechosos.
Desde el AWB insisten en que el asesinato de Terreblanche se debió a motivos políticos y culpan al líder del Congreso Juvenil Africano, Julius Malema, al mencionar que ofreció un discurso incendiario, defendiendo una canción proscripta titulada "Mata al boer" (granjero, en idioma afrikaner) que habría incentivado el crimen.
Comentá la nota