A un año del suceso, la sede de ATE FSA continua ocupada

El 15 de agosto se cumplieron 365 días del asalto y ocupación de la sede de ATE Seccional Formosa por parte de un grupo de personas que, a título de ?corregir? nunca demostradas violaciones estatutarias y administrativas cometidas supuestamente por el Consejo Directivo Provincial, arrasaron con cuanto hallaron a su paso en materia de documentaciones, dinero en efectivo, muebles, y equipamiento informático que estaban en el edificio de calle Fotheringham.
Todo ocurrió en momentos en que la entidad se aprestaba a concretar elecciones para renovar a sus autoridades, y la acción violenta se cometió con la participación de personas y unidades móviles pertenecientes a un organismo provincial perfectamente identificados con fotografías, y desde ese momento la situación permanece invariable a pesar del año transcurrido y no obstante los planteos hechos ante la Justicia de Formosa, a la cual, a estas alturas de los acontecimientos parece evidente que le interesa más prolongar indefinidamente el ?statu quo?,que dictar sentencia sobre todo este asunto.

De hecho, no debe extrañar a nadie que el oficialismo busque dividir ó ?si se puede- destruir a una organización gremial que siempre le ha enfrentado con variada suerte, y a la que nunca ha podido cooptar para convertirla en ?dialoguista?, como a otras que son bien conocidas y siempre aparecen aplaudiendo toda medida oficial decidida por el number one (y nadie más que por él), aunque luego salen a decir que fue por gestión y consenso de la dirigencia ?amiga?.

En lo que refiere al Juez actuante en la causa abierta por la usurpación, más que cajonear el expediente parece estar ?sentado? sobre él, con poca o ninguna intención de resolver nada. Y entretanto hay una masa de afiliados de ATE Formosa sufriendo penurias económicas y de todo tipo que no tienen a quién recurrir en busca de remedio para sus males, que son muchos y muy complejos.

A todo esto, en las filas de los usurpadores ya se han producido quiebres en la monolítica unidad de los primeros momentos. Prueba de ello es que merced a un ?golpe? interno fue defenestrado (es decir, le rajaron) quién actuara como cabecilla del movimiento, a quién segun información extraoficial, sus segundones no le soportaron más su ?glotonería? y poco espíritu de ?reparto? en el manejo de todo pesito que se logra juntar aquí, allá y acullá.

En resumen, parece que el ex hombre fuerte cayó víctima de la repugnante leyenda (al decir de Miguelito, uno de los amigos de la inolvidable Mafalda) que reza: ?a quién come y no convida, le sale un sapo en la barriga? ¡Joder!

Por Nolo Santa Cruz

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