La sucesión del farizanismo, en plena marcha

Se especula con que habrá novedades en unos días. La UCR volvió a la crisis, el PJ robustece sus exigencias y UNE piensa en recuperar socios alejados. Breve descripción de lo que se habla en el ambiente político capitalino.
Cumplidos los primeros días de duelo y con la cabeza más fría, pese al trago amargo que significaron las elecciones del domingo, los referentes de cada una de las fuerzas de la oposición al MPN comenzaron a analizar todas las estrategias y escenarios posibles, de cara a las próximos comicios municipales, que decidirán quién será el sucesor de Martín Farizano en la intendencia capitalina.

Dentro del radicalismo parece haberse dado la mayor discusión para ver de qué manera se seguirá de ahora en adelante, teniendo en cuenta la frustrada participación que tuvo el partido en la última contienda. ¿Hay que ser radicales puros o no queda otra que mantenerse en la línea kirchnerista?, es el tema de debate que por estas horas se dan dirigentes que participaron en el Frente Neuquino.

La decisión no es sencilla: si se retomara la identidad radical apoyando a Ricardo Alfonsín a la Presidencia de la Nación, y tratando de convencer a Horacio Quiroga que se presente como candidato a intendente, la coalición quedaría desarmada casi de inmediato, teniendo en cuenta que hay socios políticos de Farizano que no quieren saber nada con el regreso del actual diputado nacional.

Quiroga reconoció que tenía ganas de ser candidato del radicalismo, pero sin la obligación de ir a internas con otros partidos, ya que serían “sumas que restan”, en clara alusión al UNE y al Justicialismo ultra K.

Dentro del Justicialismo, redoblaron la apuesta y los condicionamientos (ya anunciados oportunamente) fueron esta vez más explícitos. Los que quieran integrar la alianza deberán anunciar públicamente la adhesión a Cristina y al gobierno nacional. Tal advertencia es una presión extra para algunos postulantes a la intendencia que ya anticiparon que no están dispuestos a perder la identidad radical. Es el caso de Néstor Burgos, presidente del Concejo Deliberante, que es “radical de pura cepa”. Es decir, crítico al modelo nacional y que además apoyará abiertamente a los lineamientos del partido centenario, con Alfonsín como máximo candidato.

La advertencia del Justicialismo es también es un tiro por elevación para UNE, cuyos dirigentes nunca se mostraron abiertamente a favor del kirchnerismo y que, por el contrario, pertenecen al brazo político de la CTA, del sector más crítico al gobierno de Cristina Fernández. Es sabido que Darío Martínez, candidato a intendente por el PJ, no comulga en nada con las ideas de UNE y que si no disparó críticas más duras en su momento, fue para tratar de mantener la paz política dentro del Frente Neuquino.

Cuando se lo consulta por el tema de una eventual alianza con otros partidos Martínez es claro: No habría problemas, siempre y cuando esos partidos demuestren su devoción hacia el gobierno nacional. El joven concejal muestra como credencial extra el caudal de votos que logró acompañando a Farizano en las elecciones del domingo.

En este complicado ajedrez político está finalmente la dirigencia de UNE, que también tiene un fuerte debate interno sobre qué hacer de ahora en más y cuáles son las estrategias que debería aplicar de cara a los comicios municipales.

En UNE saben que el radicalismo quedó debilitado a su máxima expresión y que podría buscar oxígeno detrás de la figura de Quiroga, o mantenerse aliado al PJ, aun a riesgo de desaparecer. Cualquiera de las dos posturas que tomara, los de Mariano Mansilla son conscientes que un eventual “radicalismo residual”, aturdido por la insatisfacción electoral, aportaría poco y nada a una campaña municipal.

También tienen en claro que no será nada fácil mantenerse como aliado del PJ, partido que le exigirá al máximo fidelidad explícita al gobierno de Cristina. En este contexto, no sería para nada descabellado que el UNE comience a tejer alianzas políticas con otros sectores con los que podría congeniar y mantener una unidad firme para afrontar los próximos comicios, manteniendo mientras las alianzas que ya tiene, con el “riosequismo” y con sectores ex MPN como el del ex intendente Herminio César Balda.

En más de una oportunidad Mansilla y Jesús Escobar se tiraron flores a través de los medios de comunicación, pero nunca pudieron concretar el regreso del dirigente por la dura crítica que mantenía el hombre de Libres del Sur hacia la gestión de Farizano.

Libres del Sur se muestra ahora como la niña bonita, con un caudal de votos nada despreciable para una elección municipal, y a la espera de algún partido que la ayude a consolidar el creciente capital político que viene mostrando en los últimos años. El tema K no sería un problema sino un motivo más de unión.

Aseguran los referentes de todas las fuerzas que la semana que viene habrá novedades importantes en torno al futuro de cada uno de los partidos que integran el Frente Neuquino.

Por el momento, todo lo que circula en las mesas de café, corrillos políticos y pasillos municipales son meras especulaciones, mensajes indirectos y alguna que otra mentira piadosa.

Comentá la nota